México DF. La petrolera estatal Pemex dijo el jueves que perdió US$251 millones entre enero y abril por el creciente robo de combustibles, lo que representa un 70% de las ganancias de la compañía en el primer trimestre.

Las bandas criminales detrás de los robos, algunas de ellas ligadas a los carteles de las drogas, han secuestrado además a unos 20 trabajadores, en ataques incluso en horarios de trabajo, dijeron funcionarios de Pemex.

"Este año, a abril el estimado de robo por pérdidas de tomas clandestinas es de 3.000 millones de pesos (US$251 millones), un poco mayor que el estimado para todo el año pasado", detalló Juan José Suárez, director general de Pemex, en una conferencia de prensa.

Pemex reportó utilidades por US$353 millones en los tres primeros meses del 2011.

Pemex Exploración y Producción presentó recientemente una demanda contra 11 empresas estadounidense por comprar hasta US$300 millones de combustible que le fue robado por carteles de la droga.

Las bandas criminales extraen, en una práctica conocida como "ordeño", más de 20.000 barriles por día de crudo, gasolina y diesel de los ductos de Pemex para luego venderlos en el mercado negro, dijo Suárez.

En lo que va del año, la estatal ha detectado 556 tomas clandestinas -390 en poliductos de gasolina y diesel, 135 en oleoductos y 31 en ductos de gas LP- frente a las 710 del 2010.

"Vamos a un paso mucho mayor al año pasado", agregó Suárez.

Las cuantiosas pérdidas son un dolor de cabeza para el Gobierno mexicano que obtiene un tercio de sus ingresos de las exportaciones petroleras.

Penas más severas. Mientras tanto el país, séptimo productor de crudo del mundo, está tratando de frenar una caída en su producción petrolera asociada a la falta de inversiones y el agotamiento de su gigantesco campo Cantarell.

El presidente Felipe Calderón ha pedido al Congreso convocar a sesiones extraordinario para analizar diversas iniciativas de reformas estancadas, que incluyen penas más severas por el robo de combustibles, incluyendo la cárcel.

Algunos ladrones tienen tal experiencia que pueden volver a conectar los ductos después de haber ordeñado el combustible, engañando así la vigilancia, lo que hace pensar a autoridades que algunos empleados de Pemex podrían estar implicados en los robos.

Pemex Exploración y Producción presentó recientemente una demanda contra 11 empresas estadounidense por comprar hasta US$300 millones de combustible que le fue robado por carteles de la droga de su campo en Burgos.

El campo se extiende por los norteños estados de Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila, donde la violencia ha empeorado en los últimos años.

La cuenca de Burgos, un campo con importantes reservas de gas no asociado, ha visto caer un 16% su producción debido a la inseguridad, especialmente en Tamaulipas, donde grupos armados amenazan la labor de los trabajadores de Pemex que tienen que hacerse acompañar por el Ejército.

En febrero del año pasado, Burgos alcanzó una producción de 1.600 millones de pies cúbicos de gas, frente a los 1.340 millones actualmente, dijo el administrador de la cuenca, Miguel Angel Maciel, en una conferencia en la norteña ciudad de Monterrey.