Madrid. Petróleos Mexicanos (Pemex) ha puesto a la venta una participación de 104.057.057 acciones de Repsol, un 7,86% de su capital, prácticamente la totalidad de su actual paquete accionarial, que asciende al 9,49% de la petrolera.

Según la información remitida hoy a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la venta se realizará como colocación acelerada entre inversores cualificados y se ha encargado a Citigroup Global Markets Limited y Deutsche Bank.

Las acciones de Repsol han cerrado hoy a 20,86 euros (US$28,3) por título tras repuntar un 0,19%, por lo que a los actuales precios de mercado el paquete accionarial tendría un valor de 2.171 millones de euros (US$2.955 millones).

Durante la operación, que previsiblemente no superará un día, la entidad colocadora realizará "actividades de difusión y promoción de la colocación con el fin de obtener indicaciones de interés o propuestas de adquisición de las acciones por parte de los potenciales inversores".

Pemex es un socio histórico de Repsol -desde 1990- y actualmente figura como su tercer accionista, por detrás de La Caixa (12,97%) y Sacyr (9,53%).

Esta operación llega apenas unos días antes de que Repsol pague a sus accionistas un dividendo extraordinario de un euro por acción, que se hará efectivo el viernes.

Las desavenencias entre Pemex y la dirección de Repsol comenzaron en 2011 cuando la empresa mexicana se alió con Sacyr, entonces presidida por Luis del Rivero, para sindicar sus acciones e intentar hacerse con el control.

Posteriormente y tras el fracaso de la operación, que supuso la salida de Del Rivero de la constructora, las relaciones entre ambas compañías se normalizaron gracias a un acuerdo de estabilidad.

Sin embargo, el conflicto se reabrió cuando Pemex intentó intermediar entre Repsol y el gobierno argentino para alcanzar un acuerdo de compensación por la expropiación de YPF, una oferta que fue rechazada por la empresa española al considerarla insuficiente.

Posteriormente, en noviembre del pasado año la dirección de Pemex comenzó a criticar públicamente a la dirección de Repsol al considerar que los resultados económicos de su inversión en la empresa española no cumplían con sus expectativas.

Pemex llegó a negar su apoyo al equipo del presidente, Antonio Brufau, en un Consejo de Administración y en la última Junta General de Accionistas de Repsol, celebrada a finales de marzo, votó en contra del blindaje de la petrolera ante posibles segregaciones de sus negocios.