La empresa productiva del Estado, Petróleos Mexicanos (Pemex) anunció el lunes que diferirá la ejecución de grandes obras, como la reconfiguración de refinerías, para minimizar el impacto que podría tener un recién aprobado recorte del gasto público sobre la producción de hidrocarburos.

El Consejo de Administración, en su sesión del 13 de febrero, aprobó el plan de ajuste presupuestal de 62.000 millones de pesos presentado por el director general de Pemex, lo que representa una disminución de 11,5% respecto al presupuesto programable autorizado por el Congreso de la Unión.

Ante la baja de los precios del crudo, el Gobierno anunció recientemente un corte del gasto de 124.300 millones de pesos (US$8.290 millones), de los cuales 62.000 millones corresponden a la petrolera.

De acuerdo a un comunicado enviado por Pemex, el programa de ajuste presupuestal se construyó con base en las siguientes premisas:

- Minimizar el efecto en la producción de crudo y gas;

- Minimizar el impacto en la restitución de reservas;

- Mantener la capacidad de suministrar el mercado nacional de petrolíferos;

- Minimizar el impacto en la seguridad y confiabilidad de las instalaciones y con apego a las normas ambientales;

- Minimizar el posible impacto en la competitividad futura para la apertura del mercado nacional de petrolíferos, e
Incrementar la rentabilidad de Pemex.

"Si bien una de las premisas que se utilizó para construir el programa de ajuste al gasto fue mantener la capacidad de suministrar el mercado nacional de petrolíferos, el ajuste es de tal magnitud que se está difiriendo la ejecución de las principales obras en esta materia, incluyendo reconfiguraciones de refinerías y los proyectos de gasolinas y diesel limpios (Ultra Bajo Azufre)”, afirma.

Resalta así la importancia de los contratistas, siendo una relación de largo plazo, pese a que muchos de los contratos se firmaron cuando las condiciones de mercado eran distintas.

Ante ello, refiere, el Consejo instruyó a la Administración a convocar a los contratistas para renegociar contratos, las cuales mantendrá estas negociaciones con estricto apego a la ley.

Asimismo, abunda, solicitó al director general implementar un esfuerzo importante en bajar el gasto corriente, incluyendo los relativos a recursos humanos y servicios personales, buscando reducir el impacto en los proyectos de inversión productiva de Pemex, tal como lo están haciendo las empresas del sector.

"Si bien las medidas propuestas al Consejo incluyen ajustes importantes en las inversiones de capital, buscando reducir el impacto que estas reducciones presupuestales tendrán en la producción de hidrocarburos", precisa.

De hecho, expone que la Administración presentó diferentes iniciativas que, al amparo de la Ley y cumpliendo con los requerimientos financieros establecidos por el Congreso de la Unión, permiten una mayor participación del sector privado en los proyectos de inversión de Pemex.

En adición al ajuste al presupuesto, el Consejo de Administración aprobó las disposiciones para que la empresa implemente su Programa de Austeridad y Uso Racional de Recursos, de conformidad con la nueva Ley de Pemex, con lo cual se prevé capturar ahorros adicionales a lo largo del año.

La empresa explica que en los últimos ocho meses, la industria petrolera mundial ha experimentado ajustes importantes en los precios de referencia del crudo, donde la mezcla mexicana se cotizó en promedio a US$86 por barril en 2014, aunque en la actualidad se ubica en alrededor de US$49 por barril.

"La pronunciada caída en los precios del petróleo podría obedecer a nuevas condiciones estructurales del mercado. Por ello, una mayoría de los analistas especializados prevé que los precios permanezcan en niveles bajos durante meses o incluso años", apunta.

Pemex refiere que en la formulación del presupuesto de Petróleos Mexicanos para el ejercicio fiscal 2015, se consideró una referencia de precio de la mezcla mexicana de exportación de US$79 por barril, tanto para la estimación anual de ingresos como para establecer el correspondiente límite de gasto.

Con base en este precio de referencia, el Congreso de la Unión le autorizó a Pemex ejercer 540.000 millones de pesos de gasto programable para este año, de los cuales una tercera parte está orientada a la operación y a dar cumplimiento a obligaciones laborales y de pensiones; las otras dos terceras partes equivalentes a 366.000 millones de pesos serán para la ejecución de los planes de inversión de la empresa.

Agrega que la empresa está sujeta al cumplimiento de una meta anual de balance financiero, medida que busca mantener una correspondencia entre ingresos generados y egresos incurridos en el año, incluyendo el servicio de la deuda. Para 2015 dicha meta considera un déficit de 155.000 millones de pesos.