La empresa estatal mexicana Pemex se prepara para explorar crudo en aguas profundas del Golfo de México, zona que está manchada aún por el derrame que provocó la británica British Petroleum.

Según un artículo publicado en el portal web Terra, Francisco Contreras, administrador de la mega plataforma Centro de Proceso Ku-S, "todos los riesgos son medidos y todos los sistemas operan de manera automatizada".

Para los empleados de Ku-S, cuya infraestructura alcanza 20 pisos de altura y más de 14.000 toneladas de peso, la empresa muestra positivos estándares de seguridad que refuerzan con periódicos simulacros. De hecho, advierten que sus sistemas son seguros desde mucho antes de la tragedia que ocurrió con BP, donde perdieron la vida once trabajadores y se derramaron 4,9 millones de barriles de petroleo.

Ki-S extrae alrededor de 220.000 barriles diarios y Pemex, en busca de extraer más petróleo, comenzará a explorar en el Golfo en 2011, a más de 2.000 metros de profundidad. El objetivo es compensar la baja que tuvo el yacimiento Catarell, que hizo caer la producción mexicana de 3,3 millones de barriles diarios en 2004, a 2,6 millones en 2009.

"Cada uno de los pozos que nosotros perforamos cuenta con un sistema de seguridad subterráneo", dije Contreras, luego de mostrar tres sistemas de alarma en caso de que ocurra alguna fuga.

El coordinador de la operación, Carlos Alberto Fernández, dijo que "todas nuestras plataformas tienen protección automatizada, no dependen de un factor humano o externo; todas están gobernadas por procesadores monitoreados los 365 días del año".

Carlos Morales Gil, director de Exploración y Explotación de Pemex, dijo que "vamos a duplicar nuestra capacidad de perforación de aguas profundas para el próximo año".