El Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, revocó la noche de este jueves el fallo de la licitación ganada por el consorcio chino-mexicano para construir el Tren de Alta Velocidad (TAV) México-Querétaro, que implicaba una inversión de 58.951,5 millones de pesos (US$4.336 millones).

A cuatro días de haberse anunciado al ganador y único postor, liderado por China Railway Construction Corporation (CRCC) dos filiales y tres constructoras mexicanas: Teya, GIA y Prodemex, para desarrollar el proyecto, la decisión fue anunciada en una entrevista por el titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), Gerardo Ruiz Esparza.

“El señor presidente desea que este proyecto tan importante para México no sea cuestionado y tenga claridad absoluta, por eso esperamos en la nueva licitación, que saldrá en unos días más, tal vez unas semanas, más participación de los fabricante de trenes”, comentó.

Horas antes, el funcionario compareció en el Senado de la República para ofrecer detalles sobre el proceso de licitación, cuya convocatoria se publicó en la primera mitad de agosto y las empresas interesadas tuvieron un periodo de dos meses para presentar sus propuestas técnicas y económicas; sin embargo, algunas firmas consideraron que el tiempo era insuficiente para presentar sus ofertas.

La semana pasada, un grupo de Senadores del Partido Acción Nacional (PAN) pidió que cancelara la licitación porque sólo había un postor en el proceso, el consorcio chino-mexicano.

Tan sólo unas horas antes de que el presidente Enrique Peña Nieto anunciara la revocación de la concesión del tren de alta velocidad (TAV) a Querétaro al consorcio liderado por China Railway Construction Company, el secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza, compareció en el Senado de la República para defender el proyecto.

Sensibilidad ante las dudas. En el sorpresivo anuncio televisivo, Ruiz Esparza reiteró que la cancelación del proceso fue “por las dudas, las inquietudes, que han surgido en la opinión pública sobre el procedimiento de este tren de alta velocidad”, y se comprometieron a dar mayor tiempo.

“Es la decisión más conveniente, repetir el procedimiento y dejarlo aclarado en tiempos y participantes”, justificó el funcionario.

Previo a la ceremonia de fallo del proceso del lunes pasado, el titular de SCT comentó en diversas entrevistas radiofónicas que la razón para no dar más tiempo a los interesados obedecía a la necesidad de ejercer el presupuesto asignado y con ello evitar subejercicios.

También mencionó que no hubo preferencias para nadie, que el consorcio que había obtenido el contrato para el desarrollar el tren trabajó desde hace dos años e invirtió millones de dólares y que su propuesta era la mejor:

Un financiamiento a 17,5 años (más 2,5 de gracia) por 85% del costo total, otorgado por el Export-Import Bank of China y una tasa interés fija de 3,22%, lo que representa para el gobierno federal un ahorro de 2.767 millones de pesos (US$203 millones).

Comparecencia horas antes de la revocación. En el Senado, Ruiz Esparza defendió fallo de licitación. Tan sólo unas horas antes de que el presidente Enrique Peña Nieto anunciara la revocación de la concesión del tren de alta velocidad (TAV) a Querétaro al consorcio liderado por China Railway Construction Company, el secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza, compareció en el Senado de la República para defender el proyecto.

En medio de ásperos cuestionamientos, afirmó que el contrato del tren de alta velocidad México-Querétaro que se le había adjudicado al consorcio respondió a un criterio técnico y financiero y no a un tema de amiguismos e insinuó que el proyecto es más barato en cuanto a costo por kilómetro que el tren suburbano y el de la Línea 12 del Metro.

“Y también digo que el señor presidente no lleva a cabo los procesos de licitación, para eso están las áreas específicas. Esto no es un tema de amistades, sino de empresas”, respondió a legisladores panistas.

El funcionario pidió “ver el mar completo y no sólo una copita”, esto luego de que el senador Javier Corral criticó que en el consorcio ganador participa la empresa Teya, “que tiene estrechas relaciones con el PRI, porque es filial del Grupo Higa, propiedad de Juan Armando Hinojosa Cantú, quien también es dueño de Eolo Plus, empresa que le rentó por 26 millones de pesos helicópteros y aviones al PRI para la campaña presidencial de Peña Nieto”.

Con voz de profeta, la senadora queretana Marcela Torres le reprochó la premura del proyecto y pidió reponer el procedimiento de licitación, cosa que finalmente sucederá. El secretario le contestó que declarar desierta la licitación habría sido ilegal y aclaró que hubo empresas, como Siemens, que pidieron ampliar el plazo, pero de haberlo aceptado se hubiera perdido la propuesta de China Railway.