Madrid. El presidente de México, Enrique Peña Nieto, aseguró hoy que la nueva reforma energética en la que está involucrada la petrolera nacional Pemex no afectará a los contratos que este grupo tiene con los astilleros españoles.

En una entrevista con Televisión Española, el mandatario mexicano, de visita oficial en España, respondió con un contundente "no" a esta cuestión, a la vez que insistió en que Pemex "sigue siendo una empresa del Estado mexicano".

La multinacional mexicana adjudicó en enero pasado la construcción de dos hoteles flotantes a dos astilleros españoles: Navantia, de propiedad pública, y Barreras.

Peña Nieto defendió la reforma energética que ha llevado a cabo en su país por la que "el Estado mexicano mantiene la propiedad de los hidrocarburos", pero "se abren nuevas opciones para que en la exploración, explotación y producción de productos energéticos participe el sector privado".

En ese caso, dijo el mandatario mexicano, Pemex "se va a enfrentar a una mayor competencia del sector privado, lo que también va en beneficio de la población, que tendrá acceso a insumos energéticos que competirán en precios y calidad".

El presidente destacó el buen momento que vive México para la inversión y se refirió a los US$39.000 millones que su país captó en 2013 y los US$5.000 millones en el primer trimestre de 2014.