PepsiCo informó que continuará operando con normalidad en Guerrero y en México, luego de que el día de ayer se diera a conocer que el embotellador Grupo GEPP decidió suspender operaciones de su centro de distribución en Ciudad Altamirano, debido a la inseguridad.

“PepsiCo continuará operando normalmente en México, y específicamente, en Guerrero. Nuestro embotellador Grupo Gepp tomó la difícil decisión de suspender sus operaciones de distribución en Ciudad Altamirano para garantizar la seguridad de sus colaboradores y de la cadena de suministro. PepsiCo respeta la decisión de Gepp”, se informó en un comunicado la mañana de este martes 12 de junio.

El Centro de Distribución pertenece a Grupo GEPP, empresa que cotiza en la BMV como CULTIBAB, reportó hasta el cierre de 2017 tener 44 plantas de producción y embotellado con 125 líneas de producción, 2 plantas de producción de plásticos, 310 centros de distribución ubicados en todo el país, así como una flota de entrega de 8.997 camiones para bebidas carbonatadas, no carbonatadas y garrafones de agua.

Fue en 2011 cuando PepsiCo otorgó a Grupo GEEP los derechos exclusivos para producir, vender y distribuir varias marcas de bebidas carbonatadas de PepsiCo en México, lo que le ha permitido acceder a marcas de reconocimiento mundial como Pepsi Cola, Pepsi Light, Seven Up, Manzanita Sol, Mirinda, Lipton, Be Light, y Gatorade. Adicionalmente, Grupo GEPP ha desarrollado su propio portafolio compuesto por marcas como Epura y Santorini; y la distribución de las bebidas producidas bajo contratos de franquicia de las marcas Squirt, Canada Dry, Jumex Fresh, Jumex Fruzzo, Jarritos y RockStar.

La empresa embotelladora detalló en su informe anual 2017 que depende de dos plantas de producción para el suministro de 76% de las necesidades de preformas PET para la producción de bebidas carbonatadas y 98% de las tapas PET que utiliza para la producción de botellas de plástico, las cuales son un componente principal para la producción de bebidas carbonatadas y no carbonatadas y garrafones de agua.

Cualquier interrupción potencial en las operaciones de las plantas de producción podrá obligar a Grupo GEPP a adquirir botellas y tapones de PET a precios mayores, lo que tendría un efecto negativo adverso en el negocio y sus resultados financieros.