Lima. El Instituto Nacional de Innovación Agraria del Perú (INIA) presentó una nueva tecnología para el manejo de uva pisquera, cuyo uso permite duplicar la producción y rentabilidad de los pequeños productores vitivinícolas del país, lo que redundará en mayores ingresos, informó este martes el Ministerio de Agricultura (Minag).

Los estudios realizados por especialistas del Programa Nacional de Innovación Agraria en Frutales del INIA determinaron que la aplicación de la tecnología propuesta incrementa entre 100% y 200% el rendimiento de los campos de uva, principalmente de la variedad quebranta.

En promedio, esta tecnología permite a los pequeños productores obtener 25,000 kilos de uva por hectárea, con un rendimiento potencial de 33,000 kilos, aproximadamente, en comparación con los rendimientos obtenidos en campos de agricultores donde no se aplica el manejo propuesto por el INIA, el cual llega a 10.500 kilos.

“Esta tecnología adaptada por el INIA consiste en acelerar y uniformizar el brotamiento de las plantas de vid durante la etapa de reposo posterior a la poda. Este tipo de manejo es fundamental para el incremento de los rendimientos y la calidad óptima del fruto”, indicó el jefe del INIA, Arturo Flórez.

La tecnología “Manejo de Brotamiento en Uvas Pisqueras” es el resultado de los trabajos de investigación adaptativa desarrollados por los especialistas y técnicos del Programa Nacional de Innovación Agraria en Frutales, de la Estación Experimental Agraria Chincha del INIA, con la activa participación de productores vitivinícolas de la región Ica.

Esta tecnología adaptada por el INIA consiste en aplicar a la planta de vid dosis adecuadas de un regulador de brotamiento (Cianamida Hidrogenada), durante la etapa de reposo y después de la poda (dormancia) invernal.

“El regulador acelera la respiración de los tejidos de la planta, lo que inicia el crecimiento paralelo, a nivel celular, de hojas y racimos de uva”, informó la especialista en frutales del INIA, Gladys Ramírez.

El brotamiento homogéneo garantiza al pequeño productor una maduración simultánea del fruto y con mejores rendimientos, pues se disminuye el riesgo de pérdida de racimos que no tuvieron un buen desarrollo.

“Si los racimos maduran homogéneamente, el productor reduce sus costos de producción al programar un menor número de cosechas por campaña”, indicó.

Si bien la investigación se realizó en campos ubicados en Chincha y con la variedad quebranta, señaló que la tecnología propuesta por el INIA es aplicable al manejo general en vid y en otras zonas vitivinícolas del país.