LaNación.cl La crisis energética de Chile es uno de los temas que preocupa a la Asociación Gremial de Pequeños y Medianos Generadores de Energía (GPM AG), agrupación reúne a empresas del segmento de generación de menos de 500 MW.

Según la asociación uno de los principales problemas del sector es la lentitud con la que se llevan a cabo los proyectos, ya que lo que antes demoraba un año y medio, ahora tarda el doble. Esto debido a los conflictos judiciales con que se han topado algunos proyectos importantes, como HidroAysén, Punta Alcalde, Alto Maipo.

Ante esta situación, Sebastián Pizarro, presidente de GPM AG, declaró que “no podemos satanizar ningún tipo de energía, pero en la actualidad hemos satanizado el carbón, por ejemplo. Los proyectos de carbón pueden realizarse con mínimos daños ecológicos”.

Agregó que “no aprovechamos bien el agua, no queremos tocar nada. Entonces, yo les diría a esas personas que quieren ese extremo que apaguen la luz, no consuman nada, no compren nada en el supermercado, porque todo lo que está en el medio donde se está viviendo necesita de energía”.

El titular de GPM AG expresó que como agrupación no tienen predilección por algún tipo determinado de energía, pero que “me duele ver la cantidad de agua que hay en el sur y la perdemos, la cantidad de energía solar que podemos tener en el norte y tenemos problemas para poder conectarla”.

Papel de la comunidad

En relación al papel que la sociedad está tomando en el futuro de los proyectos energéticos, Pizarro aseveró que “la acción de la comunidad es una realidad que creo que las empresas la tienen clarísima. A las empresas les costó ajustarse y darse cuenta que la comunidad está pesando sobre los proyectos. La mayoría de los proyectos en la actualidad existe un acercamiento muy importante con la comunidad cercana”.

En ese sentido, Jorge Brahm, directivo de GPM AG, añadió que “Chile tiene un estado de derecho, en el país existen reglas y leyes que hay que cumplir. Entonces si un proyecto cumple con todas esas normas de manera clara, se debe instalar sin que se demore. Pero para que eso se materialice, todos deben hacer su pega”.

Explicó que “toda persona está en su derecho de entablar los recursos legales que estime convenientes si es que cree que un proyecto lo perjudica. Entonces el ente a la cual esta persona recurrió tiene la pega de decidir si el proyecto se debe realizar o no, y punto”.

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