Lima. La brecha en infraestructura, que resta competitividad a la economía peruana, puede reducirse a través de asociaciones público privadas (APP), señaló el Banco Mundial.

El jefe del Equipo de Expertos Globales en Infraestructura y APP del Banco Mundial, José Luis Guasch, sostuvo que mantener el crecimiento sostenido de la economía peruana de los últimos diez años demanda el cierre de la brecha de infraestructura, considerando un complicado contexto mundial.

“El gobierno y el país reconocen la brecha de infraestructura y, en cierta forma, se ha estado trabajando en remediar la situación, pero sin una estrategia. La brecha se resuelve, aquí y en todos lados, con una combinación inteligente de obra pública y privada”, dijo a la revista Contact de la Cámara de Comercio Americana del Perú (AmCham Perú).

Indicó que la presencia del sector privado es indispensable, ya que los recursos públicos no son suficientes para desarrollar toda la inversión que se necesita, además, de acuerdo con la estructura de las APP, como modelos de largo plazo, se puede mejorar la calidad de la infraestructura en cuanto a mantenimiento y rehabilitación.

“La mala calidad de la infraestructura se vincula al mantenimiento y rehabilitación que realiza el Estado, eso es lo que impacta en los costos logísticos de las empresas. Eso lo solucionan las APP, que están comprometidas a un contrato de largo plazo con la existencia de unos indicadores de desempeño de compensación”, precisó.

Agregó que en los contratos de APP existen cláusulas que precisan responsabilidades ante el deterioro de la infraestructura.

“Si la infraestructura se deteriora, los concesionarios privados son responsables por el gasto en mantenimiento, de lo contrario existen sanciones. Eso para mí es tan importante como el conocimiento que añaden en la concesión”, expresó.

Asimismo, Guasch indicó que los ministerios son los llamados a generar los proyectos, que deben incluir la visión estratégica de la obra pública.

“Estos proyectos, a un promedio de diez obras de envergadura por año, deben ser acompañados por la Agencia de Promoción de la Inversión Privada (ProInversión) de manera ágil y efectiva”, acotó.

Agregó que la priorización de proyectos es esencial, ya que se puede determinar en qué invertir en el corto, mediano y largo plazo, haciendo énfasis en aquellos proyectos que tienen un mayor impacto en el crecimiento económico y el desarrollo, y en aquellos sectores que requieren urgentemente determinados proyectos de infraestructura.

Del mismo modo, resaltó el trabajo del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), que publicará el reglamento de las APP cofinanciadas, y dio una nueva dinámica con la designación de Javier Illescas al frente de ProInversión.

“Sabemos que existe el compromiso político para emprender el proceso de cierre de la brecha, lo que implica que Perú no se puede permitir estar rezagado. Se pretende eliminar las trabas burocráticas y un mayor protagonismo de los ministerios de línea”, expresó.

Finalmente, indicó que Chile y la República de Corea, dos de los países considerados como emergentes que disponen de un sistema de concesiones en obras de envergadura ágil y eficiente, registran un ratio superior al 70% de su inversión en infraestructura vía APP.

Las APP son contratos de concesión entre el sector privado (empresas, asociaciones, etc.) y el Sector Público (gobierno nacional, regional, municipal) para la provisión de un servicio o bien público que exige la participación financiera del Estado en la medida que la rentabilidad financiera del negocio no es suficiente para utilizar el esquema clásico de concesiones.