Lima. La Agencia de Promoción de la Inversión Privada (ProInversión) informó este lunes que el inicio de operaciones de la central térmica de Mollendo, a cargo de la empresa Samay I está previsto para mayo de 2016, mientras que la central térmica de Ilo, a cargo de la empresa Enersur, operará desde marzo del 2017.

Para ello el ministerio de Energía y Minas (MEM) suscribió el contrato de compromiso de inversión con la empresa Samay I para la construcción de la central térmica de Mollendo (Arequipa), y con la empresa Enersur la construcción de la central térmica de Ilo (Moquegua).

Ambas empresas presentaron el menor precio por potencia en dólares/kilovatios al mes por la remuneración de la capacidad puesta a disposición al Sistema Eléctrico Interconectado Nacional (SEIN).

Cada central de generación térmica producirán 500 MW (1.000 MW en total), las cuales en una primera etapa operarán con Diesel B5, para luego utilizar gas natural una vez que este recurso esté disponible en la costa sur del país a través del Gasoducto Sur Peruano.

La inversión total requerida ascendería a aproximadamente US$800 millones.

El inicio de operaciones de la central térmica de Mollendo, a cargo de Samay I, está previsto a partir de mayo de 2016.

En tanto que la central térmica de Ilo, a cargo de Enersur, operaría a partir de marzo de 2017.

El Ministro de Energía y Minas, Jorge Merino, señaló que con el proceso de descentralización de la generación eléctrica el país contará con un sistema (de interconexión nacional) muy confiable.

Agregó que elloo permitirá tener un precio de electricidad muy competitivo en el país.

Por su parte, el Director Ejecutivo de ProInversión, Javier Illescas, indicó que “en el corto plazo ambas centrales de generación térmica permitirán la contratación de mano de obra calificada y profesionales altamente especializados, redundando en el crecimiento económico de las regiones de Arequipa y Moquegua”.

El Nodo Energético permitirá atender, en los próximos años, una demanda creciente de energía en el sur, desconcentrando la capacidad de generación eléctrica de la costa central, y manteniendo una reserva de generación del orden del 30 por ciento en el país y asegurará el 70% de la demanda del gas que proveerá mediante el Gasoducto Sur Peruano.