Lima. La expansión de la clase media, perteneciente al nivel socio económico (NSE) B, está dinamizando la demanda de viviendas nuevas en Lima y Callao, gracias al mayor poder adquisitivo que ostenta, señaló este miércoles el director ejecutivo de la consultora inmobiliaria Tinsa, José Borbolla.

“El crecimiento de la clase media en el país y su poder adquisitivo, todo eso muy ligado al mayor acceso al crédito hipotecario, son los factores que están dinamizando la demanda de viviendas nuevas”, indicó.

Refirió que las ventas orientadas al NSE B representaron el 64,9% del total en el cuarto trimestre del 2012 (4.390 unidades).

“Estamos viendo una dinámica importante en el segmento poblacional B y para una ciudad como Lima, con cierta consolidación y un crecimiento hacia la concentración, nos parece que debe ser uno de los segmentos más importantes que los inversionistas van a seguir atacando”, dijo.

Manifestó que la zona norte de Lima posiblemente es donde se pueden ofrecer una mayor cantidad de viviendas para este segmento poblacional, pero se están haciendo esfuerzos para desarrollar viviendas para estos sectores medios cerca de las principales zonas.

“Hay que hacer un análisis y encontrar mecanismos para acercar las viviendas hacia el centro de las ciudades pues cada vez se alejan más del centro y cuando uno se da cuenta los recorridos son inimaginables”, anotó.

Manifestó que pese al mayor dinamismo en la demanda de viviendas de parte del NSE B, los precios han subido mayormente en las viviendas orientadas al NSE A y AB.

En ese sentido, estimó que los precios de las viviendas podrían continuar incrementándose este año a un ritmo anual de 10% en promedio, como ha ocurrido en los últimos años.

Asimismo, sostuvo que hay una tendencia que lleva a que los proyectos inmobiliarios sean de mayor tamaño y con una mayor cantidad de viviendas, y otra tendencia razonable, en las grandes ciudades, que apunta a que el tamaño de las viviendas sea cada vez más pequeño.

Finalmente, sostuvo que las tasas de interés de los créditos hipotecarios en Perú son más bajas que en otros mercados, como puede ser México, donde el costo financiero llega a ser de 11% anual, lo que se convierte en un incentivo para el acceso a la vivienda propia.