Madrid. Las constructoras españolas ACS y FCC, en consorcio con las italianas Impregilo y AnsaldoBreda y la peruana Cosapi, se han adjudicado el megacontrato para la construcción y explotación de la línea 2 del Metro de Lima por 3.900 millones de euros, la mayor obra de Perú y una de las más relevantes del mundo.

Al cambio actual, el contrato está valorado en unos US$5.370 millones, por encima de los US$3.118 millones de la licitación que el consorcio Grupos Unidos por el Canal (GUPC,) que lideran la española Sacyr e Impregilo, se adjudicó en junio de 2009 para construir el tercer juego de esclusas del Canal de Panamá.

El plazo previsto para la fase de construcción es de cinco años, y su conclusión empezará la fase de explotación, que será de 30 años. Está previsto que en ese periodo la facturación ascienda a 2.400 millones de euros (US$3.300 millones), cifra que podrá verse incrementada, según han señalado fuentes del consorcio, participado al 25% por el grupo ACS y al 19% por FCC, el mismo porcentaje que Impregilo.

La compañía Metro de Madrid también participa como asesor.

Los trabajos emplearán a más de 3.000 profesionales y, una vez que entre en funcionamiento, la línea 2 del Metro dará servicio a más de 600.000 personas cada día, que ahorrarán hasta 90 minutos en su recorrido ya que, en la actualidad, son necesarias dos y horas y veinte minutos para cubrir este trayecto en automóvil.

Tras conocerse la adjudicación del contrato, el consejero delegado de FCC, Juan Béjar, ha señalado que este proyecto, que se suma a los logrados en Qatar y Riad, capital de Arabia Saudí, es un ejemplo de la nueva política de contratación que aplica la compañía, enfocada a proyectos singulares licitados en consorcios internacionales.

Béjar ha explicado que el grupo sigue enfocado en lograr una cartera de proyectos con un criterio de rentabilidad y generación de caja.

La agencia de promoción de la inversión privada del país, ProInversión, declaró hoy válida la propuesta técnica presentada por el Consorcio Nuevo Metro de Lima, la única oferta que finalmente se había presentado a este proceso. Una adjudicación que se decidió aplazar ya que en un primer momento estaba prevista para el último trimestre de 2013.

Inicialmente, entre las otras firmas que habían mostrado su interés por el contrato figuraba la constructora mexicana Ica y la brasileña Odebrecht, que junto con las compañías peruanas Graña y Montero, se adjudicaron anteriormente la infraestructura civil y electromecánica del tramo 2 de la Línea 1 del Metro limeño.

En el marco del proceso, el Colegio de Ingenieros de Lima transmitió una queja al Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) denunciando que algunos ingenieros extranjeros que firmaron los planos de los estudios de la línea 2 no estaban habilitados para ello.

Otros sectores empresariales habían expresado su oposición al proyecto por el coste de la obra y por la presentación de una única oferta.

El proyecto unirá Lima, desde Ate, con El Callao, en un recorrido subterráneo de 35 kilómetros que incluirá el ramal al aeropuerto internacional Jorge Chávez (AIJC).

La puja por el contrato abarca una línea de metro subterráneo y un ramal de 8 kilómetros correspondiente a la Avenida Faucett desde la Avenida Benavides (Colonial) hasta la Avenida Gambetta.

También contempla la construcción de 35 estaciones que permitirán atender a 2,4 millones de usuarios que viven o trabajan en el área de influencia del proyecto.

Los integrantes del Consorcio Nuevo Metro de Lima gestionan más de cien concesiones de transporte por todo el mundo y entre los contratos internacionales adjudicados destacan los metros de Nueva York, Toronto, Panamá, Londres, Copenhague, Roma, Milán, Buenos Aires, Riad o Doha, entre otros.