Lima. La estatal Perúpetro alentó el jueves a las compañías extranjeras a presentar ofertas por los 25 bloques para exploración de crudo y gas que subastará el país sudamericano, cuyo resultado está previsto para mediados de octubre.

Perú intenta atraer inversiones al país, que proyecta tener un vasto potencial de reservas de crudo y gas natural.

"Creo que es un momento muy oportuno para invertir en el país. Esta es un etapa en que se hace muy atractivo y se hace muy rentable", dijo Daniel Saba, presidente de Perúpetro, en una conferencia con inversores en la ciudad colombiana de Cartagena.

Durante una presentación, directivos de la firma estatal peruana destacaron los bloques en la cuenca amazónica del Marañón, a los que adjudicaron gran potencial por estar próximos a sitios donde ya se hicieron hallazgos de crudo ligero.

Según las condiciones estipuladas en la oferta, las compañías que obtengan contratos podrán disponer de los hidrocarburos de las áreas concesionadas, pagando regalías al Estado.

Se estima que las tareas de exploración durarán unos siete años, con la posibilidad de ser extendidas por tres años más.

En general, la longevidad de los contratos, incluyendo la exploración, es de 30 años para el petróleo y de 40 años para el gas natural y no prevé la asignación de cuotas de producción para el mercado doméstico.

Los directivos dijeron que el proceso de ofertas terminaría el 14 de octubre.

Saba había señalado el miércoles que Perú pretendía contar con ayuda extranjera para llevar su producción petrolera a 500.000 barriles por día (bpd) en cuatro años, desde los actuales 140.000 bpd.

A diferencia de algunos de sus vecinos latinoamericanos, el país andino nunca ha sido un fuerte productor de crudo. El acceso a la jungla estuvo limitado por décadas a la inversión foránea por parte de gobiernos nacionalistas y luego por una guerra civil.

Ahora, el país espera captar unos 2.000 millones de dólares en inversión petrolera hasta el 2013 y dijo que compañías como la estatal china CNPC, la rusa Gazprom y la estadounidense Exxon Mobil demostraron interés en adquirir áreas de exploración.

Pero sus planes para abrir vastas zonas han sido criticados por grupos que defienden el medioambiente y los derechos humanos, que argumentan que los proyectos ponen en riesgo remotas tribus con enfermedades extrañas y mortales, además de amenazar el frágil ecosistema de las junglas.

El miércoles, líderes tribales y de la oposición fustigaron al presidente peruano Alan García por rechazar una ley que habría dado a los indígenas más poder para detener iniciativas mineras, petroleras y de carreteras en sus tierras.