La Paz. El ministro de Agricultura de Perú, Luis Ginocchio, sostuvo una reunión con su par boliviana, Nemesia Achacollo, para negociar la posibilidad de establecer una sociedad entre los pequeños productores de ambos países con el objetivo de intercambiar experiencias, mejorar la productividad de los cultivos y aumentar la frontera agrícola. 

La idea es que los pequeños productores agropecuarios mejoren sus habilidades con el propósito de convertirlos en “gerentes agropecuarios” que logren manejar su producción y fortalecer las asociaciones de productores agrarios, agroindustriales y exportadores.

El ministro peruano indicó que está la necesidad de que este sector conforme empresas para que exporten sus propios productos.

- ¿Qué acuerdos se pretende suscribir?

- "Vinimos a visitar a la ministra de Desarrollo Rural y Tierras, Nemesia Achacollo, para presentarle una propuesta relacionada con la capacidad de asociación de los productores de ambos países. Hay una necesidad de que los productores se formen como una empresa y no sólo como un gremio. Para ello, el planteamiento contempla trabajar la gerencia rural".

- ¿Qué importancia tiene el proyecto para ambos países?

- "Creemos que es importante que se asocien los productores de ambos países, si bien ya hay productores de diferentes ramas que ya establecieron asociaciones como los sectores del café, el cacao y otros campos de la productividad agraria. Sin embargo, hay un gran trabajo pendiente en ese tema. Imaginamos que en Bolivia también hay la necesidad de promover una empresa agraria. Esta es una primera visita de acercamiento entre ambos países para presentar la propuesta y luego se podrían constituir áreas de colaboración, siempre pensando en la prioridad que el gobierno de Perú le concede a la pequeña agricultura, que es la más numerosa en Perú. Esta actividad le da empleo al 70% de nuestra población en el país y cubre el 70% de las necesidades alimentarias del país. Entonces, es una prioridad que este tipo de agricultura mejore en su capacidad de generar riqueza".

- ¿Cómo beneficiará este proyecto a ambos países?

- "En lo que podamos contribuir, compartir y aprender de los bolivianos y viceversa nos servirá a ambos para aumentar nuestra frontera agrícola. Por ello, en la reunión se planteará trabajar temas como la producción agraria, las prácticas de cultivo, la poscosecha, las materia primas del campo, la investigación para el mejoramiento de los cultivos; esto con el objetivo de que los pequeños productores puedan aprovechar esos conocimientos y mejorar su productividad".

- ¿En qué áreas se pretende establecer esta asociación?

- "Bolivia tiene grandes avances en la siembra de quinoa mientras nosotros podemos aportar en los avances de los cultivos del café y el cacao. Nosotros compartimos una zona limítrofe con Bolivia, en la cual si se trabaja de forma conjunta se puede lograr producir cacaos finos o los cacaos aromáticos, los cuales tienen mucha demanda en el mercado mundial. De la misma forma, trabajar con la crianza de camélidos, la promoción de la fibra de los camélidos. Tal vez se podrían establecer plantas de los propios criadores de estos animales para producir prendas de vestir de alpaca, vicuña o llama. (...) También nos interesa aprender sus experiencias en la formación de las TCO (Tierras Comunitarias de Origen)".

- ¿De qué experiencias podría aprender Bolivia?

- "Los productores cafetaleros tuvieron avances interesantes. En 2011 exportamos por la producción de café US$590 millones. Cabe resaltar que el 25% de la exportación de café la hacen las organizaciones de productores de café. Ellos negocian el producto en los mercados nacionales e internacionales y también asisten a ferias".

- ¿Qué se busca con el proyecto?

- "Se busca la voluntad política entre ambos países para realizar el proyecto, establecer una agenda, constituir grupos de trabajo, convertir esto en metas y luego en acciones que beneficien a los productores".

Por otra parte, el ministro aseguró este, tras sostener una reunión con su par boliviana, que “la agricultura es la parte más riesgosa pero, a su vez, la menos remunerada de la cadena productiva, por lo que hay que brindar nuevos instrumentos a los agricultores para convertirlos en negociadores y exportadores de sus propios productos”.

Ginocchio ponderó el interés de su par boliviana indicando que el acercamiento y colaboración entre los dos países es importante.

El ministro explicó que “el pequeño productor puede tener buena producción, haber incorporado tecnología y mejorado su cosecha, pero si no tiene habilidades para crear sus marcas, posicionarse en la cadena de distribución o conocer los trámites de exportación, no saca provecho de todo su esfuerzo”.

Por su parte, Achacollo señaló que entre los nuevos retos para Bolivia están el fortalecer a los grupos organizados de pequeños productores y que eso se traducirá en mejores condiciones de vida para ellos y los ciudadanos que vivirán de la seguridad alimentaria.