Lima, Andina. Más de un centenar de reclamos de clientes del grupo Ripley, la mayoría por cobros abusivos del banco, ha recibido la Asociación Peruana de Consumidores y Usuarios (Aspec) en cuatro días de la campaña “Ripley, hasta aquí nomás”, se informó este martes.

El presidente de Aspec, Crisólogo Cáceres, detalló que otro grupo importante de quejas se refiere a la falta de información sobre el pago del Impuesto a las Transacciones Financieras (ITF) al momento del pago al contado.

El ITF para 2011 es de 0,005% de la transacción financiera realizada.

“En muchos casos, el ITF a pagar por el cliente representa una cantidad muy pequeña (céntimos de sol), pero el banco Ripley espera que el monto crezca a cantidades grandes para cobrar, con los intereses respectivos, transformándose en sumas que resultan difíciles de afrontar”, manifestó.

En diálogo con la Agencia Andina, Cáceres sostuvo que si el vendedor del producto hubiera informado al cliente que el cobro del ITF no estaba incluido en la compra al contado, este habría preguntado cuánto era ese impuesto y seguramente lo hubiera cancelado al momento.

Señaló que si bien el banco Ripley no cobra los intereses más altos del sistema financiero, el problema radica en la información incompleta o ausente al cliente, lo que permite a la entidad financiera tener una ventaja en el cobro e incurrir en cobros abusivos.

Los reclamos recibidos por Aspec contra Ripley también se refieren –dijo– al mal servicio que prestan sus tiendas por departamento, dado que cuando existe un reclamo sobre algún producto defectuoso lo que le responden al cliente es que la responsabilidad es exclusivamente del proveedor, porque las tiendas son intermediarias.

Sin embargo, Cáceres precisó que por tratarse de “bancos con fachada de tienda”, el perjuicio causado al usuario es incomparablemente mayor en el ámbito financiero respecto de la venta en sí de los bienes y servicios.

Anotó que como ha ocurrido con campañas anteriores a favor de los usuarios, existe una mesa de diálogo con representantes del grupo Ripley, cuya agenda se centra en tres aspectos.

El primero de ellos se refiere a los servicios financieros, para corregir la mala práctica de información incompleta o nula sobre las condiciones, el cálculo de intereses y el pago de impuestos como el ITF.

El segundo tiene que ver con la calidad del producto a vender. Y en tercer lugar se abordará la atención a las quejas y los reclamos, para que el banco o la tienda asuma debidamente la solución por un bien defectuoso o un mal servicio.

Cáceres refirió que hasta el momento se han producido dos reuniones en las que aparentemente el grupo Ripley ha mostrado su disposición a resolver estos temas.

Sin embargo aclaró que, al margen de la mesa de diálogo, Aspec no suspenderá la campaña “Ripley, hasta aquí nomás”, y dijo que se analizará cada una de las quejas recibidas y, de ser el caso, se iniciarán las acciones legales que correspondan.