Lima. La Superintendencia de Banca, Seguros y de AFP (SBS) informó que Perú asumió la presidencia de la Alliance for Financial Inclusión (AFI), organismo mundial encargado de promover la inclusión financiera, y que proporciona las herramientas y recursos para facilitar el diseño de políticas para el acceso y uso de servicios financieros.

La superintendente Adjunta en Conducta de Mercado y Educación Financiera de la SBS, Mariela Zaldivar, dijo que el encargo que recibe el país es un reconocimiento al compromiso muestra Perú para lograr que miles de peruanos se beneficien del uso de los servicios financieros en mejora de su calidad de vida.

AFI cuenta con 120 instituciones miembros, entre Organismos Reguladores, Superintendencias y entidades gubernamentales directamente involucradas en la promoción de la inclusión financiera, representando a más de 95 naciones de todo el mundo.

Zaldivar, que actualmente participa en el Foro Global de Políticas 2014 de AFI que se realiza en Trinidad y Tobago, explicó que la labor de inclusión financiera en el Perú se inició a finales de la década de los 90’ con el desarrollo del microcrédito que luego dio lugar a las micro finanzas.

Posteriormente, se genera el concepto de bancarización y hoy ya hablamos de inclusión financiera, término mucho más amplio con el cual se busca incorporar a una mayor cantidad de peruanos al sistema financiero formal.

Explicó que se trata de un trabajo que requiere del trabajo conjunto entre el sector privado y público. Para ello el Estado formó la Comisión Multisectorial de Inclusión Financiera, en la que participan el Ministerio de Economía y Finanzas, Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social, la SBS, el Banco Central de Reserva y el Banco de la Nación.

“A ello se suma el esfuerzo que realiza el sector privado para lograr que sus servicios lleguen a todos los peruanos, sobre todo a los más necesitados”, precisó.

Explicó que en Perú se apunta a lograr una inclusión con calidad y no una inclusión desordenada que en el futuro genere exclusión.

“Queremos que el uso de los productos financieros genere bienestar a las personas y para ello deben recibir toda la información necesaria y encontrarse en la capacidad de utilizarla adecuadamente para su beneficio. Debe existir un balance adecuado entre estabilidad, integridad, protección e inclusión. Ese es el reto que nos hemos trazado como país”, expresó.