De acuerdo a estimaciones de especialistas del sector, el buen momento que viven las salas de cine en Perú posibilitarán inversiones por cerca de US$40 millones en la construcción de recintos, para lo que ya existen quince proyectos en Lima y en algunas provincias del país.

Si a mediados de la década de 1990 las salas de cines peruanas vivieron una profunda crisis que las llevó a tener una asistencia total de 3,4 millones de espectadores, en 2009 dicha asistencia ascendió a más de 17,2 millones.

La situación se explica por muchos aspectos, como un mayor número de salas de cine, un precio por entrada que se adecuó a la economía de los peruanos (una de las más bajas de la región) y una oferta cada vez más agresiva de estrenos que han logrado que más público invierta su tiempo y se entregue a la fantasía del séptimo arte.

Pero un impulso importante a este pujante escenario lo ha aportado, fundamentalmente en los dos últimos años, el ingreso del cine tridimensional (3D) que dio un nuevo aliento al sector logrando, por ejemplo, una curva de crecimiento de 17% el 2009, paradójicamente en un año de crisis, de acuerdo a El Comercio.

Marlon Manay, gerente general de Andes Films, distribuidora en el Perú de los estudios Disney y Sony, explica así el crecimiento del cine en Perú. Coincidente se muestra Álvaro Sedano, gerente comercial de Cineplanet, quien además cree que la magia del 3D aún no ha alcanzado su mayor magnitud, la cual podría ser lograda en los próximos tres años —donde habrá una preeminencia de películas animadas— con la inclusión de géneros como el cine de terror y ciencia ficción, que usarían este soporte.

Esto generaría algunos cuellos de botella en la proyección de película 3D.

Este problema incluso se ha detectado este año considerando que varios multicines tuvieron que reducir el tiempo de proyección de algunas películas de cinco a tres semanas para poder incluir más títulos en la cartelera.

En ese sentido, el hecho de que un multicine tenga solo una sala de 3D resulta insuficiente. Manay calcula que por el número de estrenos que se vienen en 3D los multicines tendrán casi la obligación de orientar hasta tres salas para proyectar filmes con esa característica, lo que se traducirá en una mayor inversión.

Mercado con mucho espacio de crecimiento. Mónica Ubillús, gerenta administrativa de UVK Multicines, indica que están orientando sus esfuerzos también a implementar el cine digital que, a diferencia del actual formato de 35 milímetros, permitiría más estrenos mundiales simultáneos.

Según manifiesta Ubillús, la inversión en tener una sala digital oscila entre US$150 mil y US$200 mil y solo el 25% de las 257 pantallas de Lima tienen esta tecnología.

Álvaro Sedano estima que convertir una sala digital requiere entre seis y siete veces el capital desembolsado en una de 35 mm. En el caso de Cineplanet han logrado que 19 salas tengan tecnología digital de las 121 que actualmente operan.

Malls, vehículos de expansión. Sin embargo, la mayor inversión que están por desplegar estas empresas es en la construcción de multicines.

En buena parte de los casos, ello está yendo de la mano con la construcción de centros comerciales en Lima pero, en especial, en provincias.

Es más, Ubillús dice que esto ni siquiera será suficiente, pues el techo para el crecimiento es demasiado alto, considera que, mínimo, debería haber un multicine por provincia en el Perú.