La firma peruana Graña y Montero dijo el miércoles que evalúa vender activos por US$300 millones que le darían liquidez para garantizar el pago de sus obligaciones financieras tras la cancelación de un millonario contrato de gasoducto.

Graña y Montero, la mayor constructora de Perú, tenía el 20% de participación en el gasoducto controlado por la brasileña Odebrecht y que fue cancelado esta semana por el Gobierno porque no consiguió su financiamiento.

Las acciones de Graña y Montero subían más de un 2% en las bolsa de Lima y de Nueva York tras el anuncio.