De 900 mil toneladas de 2008 y 2009 a unas 450 mil este año será la caída con que cerrará la captura de jurel en Chile en 2010 a causa de las drásticas cuotas que ha debido aplicar la autoridad por la reducción que ha tenido el recurso.

El Ministerio de Economía chileno ya le anunció a principios de octubre a los agentes del mercado que las fijaciones seguirán siendo aún más restringidas en el futuro inmediato, a objeto de preservar ésta y otras especies en riesgo.

La decisión fue entendida por el gremio, aunque el presidente de la Sociedad Nacional de Pesca (Sonapesca), Rodrigo Sarquis, pidió medidas adicionales para hacer más efectivo el plan.

El representante de los industriales apuntó en una entrevista publicada este lunes por El Mercurio que más allá de las 200 millas de explotación económica chilena hay una flota de pesqueas europeas y chinas extrayendo un recurso que hasta hace 10 años era propio del país, lo que ha "ayudado" a reducir los stocks.

“Corresponde que el gobierno no sólo le pida a la flota nacional un esfuerzo de menor extracción, sino que la Cancillería también se comprometa con activas gestiones, tanto ante la Comunidad Europea como con China, de tal manera de que las mismas propuestas que nos van a hacer a los privados sean propuestas y aprobadas también por el resto de los participantes en las pesquerías internacionales”, pidió Sarquis.

El representante de los industriales chilenos cree que una gran posibilidad para ello será la reunión de la Organización Regional de Pesca (ORP), que se efectuará en noviembre en Colombia, pese a que sus acuerdos no son vinculantes a las políticas que apliquen cada uno de sus países miembros.

“Esperamos que con la misma seriedad con que está actuando Chile en materia de sustentabilidad del recurso pesquero actuén los demás participantes en esta pesquería, y podamos llegar a consensuar medidas que busquen claramente conservar de mejor manera el jurel”, demandó Sarquis.