Río de Janeiro. La petrolera brasileña Petra y un consorcio integrado por la también brasileña Petrobras y la portuguesa Petrogal se adjudicaron este martes las primeras concesiones subastadas por Brasil en la nueva ronda de licitación de bloques para la exploración y explotación de petróleo y gas en el país.

De las trece primeras concesiones subastadas, todas en tierra, en la cuenca hidrográfica del río Parnaíba y con gran potencial para la producción de gas natural, Petro Energía se quedó con cinco y el consorcio Petrobras-Petrogal con cuatro.

Las otras cuatro licencias las adquirieron la brasileña OGX, controlada por el multimillonario Eike Batista y que se adjudicó dos concesiones, y las también brasileñas, pero debutantes Ouro Preto y Sabre Internacional, cada una de ellas un bloque.

La Agencia Nacional del Petróleo (ANP, regulador) de Brasil, tras cinco años sin ofrecer concesiones, pretende subastar entre este martes y miércoles un total de 289 licencias para explorar y explotar petróleo y gas en diferentes regiones del país.

Las concesiones serán otorgadas al mejor postor en la undécima Ronda de Licitación de Bloques, para la que se inscribieron 64 empresas estatales y privadas de 18 países, entre ellos Brasil, España, Colombia, Portugal, Estados Unidos y Reino Unido.

Petra ofreció 26,4 millones de reales (unos US$13,2 millones) por sus cinco concesiones y el consorcio divido en partes iguales por Petrobras y Petrogras ofreció 22 millones de reales (US$11 millones) por sus cuatro licencias.

La directora de la ANP, Magda Chambriard, en declaraciones que concedió antes del inicio de la subasta afirmó que el organismo espera recaudar unos 2.000 millones de reales (unos US$1.000 millones) con las concesiones que serán adjudicadas este semana.

Además de pagar por las concesiones, las cinco empresas que se adjudicaron las trece primeras se comprometieron a realizar inversiones por 443,4 millones de reales (US$222 millones) en sus bloques.

Los primeros bloques subastados están en la cuenca del Parnaíba, un área de 680 kilómetros cuadrados en el nordeste del país y que comprende parte de los estados de Maranhao, Piauí y Tocantins.

Según la ANP, el único campo actualmente en producción en esa cuenca es el Gaviao Real, que es operado por OGX y produjo dos millones de metros cúbicos de gas natural en diciembre pasado.

En los últimos doce meses, sin embargo, la OGX y las multinacionales BP y Petrobras notificaron al regulador brasileño haber hecho hallazgos de hidrocarburos en la misma cuenca.

En la subasta de martes y miércoles son ofrecidos 289 bloques (123 en tierra y 166 en áreas marinas) en áreas con una extensión sumada de 155.800 kilómetros cuadrados.

La ANP no realizaba subastas desde 2008 debido a que el gobierno reformó en 2009 el marco regulador para el sector, para garantizarle una mayor renta al Estado con el presal, el nuevo horizonte de exploración descubierto en aguas muy profundas del Atlántico que puede convertir a Brasil en uno de los mayores exportadores mundiales de petróleo.

En la primera ronda de subastas que se realiza tras la modificación del marco regulador no fue incluido ningún bloque en el presal ni en las cuencas marinas de Campos, Santos y Espíritu Santo, de las que Brasil extrae más del 90% de su petróleo.

La ronda de concesiones fue iniciada en la mañana de este martes en medio de manifestaciones protagonizadas por sindicatos y organizaciones no gubernamentales frente al hotel de Río de Janeiro en el que son realizadas las subastas.

Los manifestantes protestas contra lo que consideran "privatización" de los recursos naturales brasileños.