Quito.- El Estado ecuatoriano ha ahorrado unos U$290 millones desde octubre del 2017 que se renegociaron las tarifas con las empresas prestadoras de servicios de Petroamazonas EP hasta junio del 2018. Así lo informó el gerente de la estatal, Álex Galárraga.

La renegociación se hizo en cuatro segmentos: con el Consorcio Shushufindi (Schlumberger) –al momento se han ahorrado U$98 millones–, Pardaliservices –se ha dejado de pagar U$18 millones– y en 16 campos maduros –ahorro de U$174 millones–, según el funcionario. En cuanto a los campos menores ya se logró tener “tarifas razonables de U$14,03”. Adelanta que el 15 de agosto se firmarán los contratos con las empresas que ganaron en la ronda Oil & Gas y asegura que las tarifas en estos casos también están en el rango de las de los campos menores.

¿Cómo se logró esta baja de tarifas, cómo las petroleras aceptaron?. El gerente de Petroamazonas dice que hubo jornadas extenuantes de negociación y roces con las empresas, pero la política del Estado fue alinearse con los costos internacionales. Fueron argumentos técnicos y económicos, porque con el anterior contrato se estaba quebrantando el equilibrio económico del Estado. “Si en el contrato dijeron que el Estado participaba con el 95% de los ingresos, y luego con la baja ese porcentaje bajó a 50% o a 40% y hasta llegó a negativo, las condiciones del contrato debían cambiar”, comenta.

Por ejemplo, Shushufindi en 2017 facturaba de U$34 millones a U$35 millones cada mes y ahora el pago está entre U$20 millones y U$21 millones.

En cuanto a los 18 campos maduros se dio de baja a siete contratos que no creaban valor para el Estado y quedaron en 11. Actualmente esos campos que trabajan bajo la modalidad de tarifas son Eden Yuturi y Pañacocha con la empresa Kamana; Lago Agrio, Palo Azul VHR y Pucuna con Igapó; Indillana, Limoncocha, Yanaquincha, con Pañaturi; Pacoa con la empresa Santa Elena y Armadillo con Ecuaservoil.

Al recordar las condiciones en las que se firmaron los contratos con las empresas, considera que “fue una locura” haber planteado tanto en el contrato con Shushufindi y con Pardaliservices que el precio del crudo sería U$100 por barril. “Pensaban que nunca iba a bajar” (el precio). Además se planteaba que en ambos casos, la participación del Estado iba a ser de 95% y 5% para la compañía.

Luis Calero, experto petrolero, explica que es importante que se publiquen los nuevos contratos de renegociación de tarifas para conocer en qué temas cedieron las empresas, y en qué condiciones cedió el Estado. De lo contrario, comenta, no se entiende por qué han bajado, se podría interpretar que tenían tarifas usureras que no se justificaban. También podrían haber establecido que se bajaran las inversiones, opinan.

Considera pendiente que el Gobierno publique los contratos renegociados con Petrochina, Petrotailandia y Unipec.

De acuerdo con Galárraga, la falta de transferencias del Ministerio de Finanzas, debido a la caída del crudo devino en la generación de un déficit acumulado de U$3.597 millones en 2016 que bajó a U$3.146 millones en 2017. Precisa que actualmente hay una deuda de U$2.865 millones, de las cuales los principales montos son de U$1.370 millones de provisiones, unos U$1.000 millones de bonos que deben cancelarse en los próximos años. “La situación de Petroamazonas ya es estable, pero hay que cuidarla durante los próximos cinco años”, afirma.

El presupuesto de la empresa bajó desde el 2015 de U$4.734 millones a U$2.672 millones haciendo recortes en arriendos y otros temas, donde considera que hubo una extralimitación de gastos. Pero mantienen la producción: 416.000 barriles diarios y se acaba de iniciar la nueva perforación en Sacha que se espera suba de 67.000 a 70.000 barriles diarios.