Río de Janeiro. Las inversiones de Petrobras en refinación son cruciales para garantizar la provisión de energía de largo plazo en Brasil, debido a la escalada del consumo de combustibles en naciones de rápido crecimiento, dijo el jefe de la firma, José Sergio Gabrielli.

Gabrielli dijo que las críticas a los planes de inversión de la empresa en refinación y comercialización en un plazo de cinco años ignoran los riesgos de una dependencia de Petrobras a las oscilaciones en la capacidad de refinación de las naciones desarrolladas, y al aumento en el consumo de combustible en las economías emergentes.

Petrobras ha defendido fuertemente sus inversiones en refinación por US$74.000 millones. Los inversionistas creen que ese segmento del negocio redundará en retornos más bajos para los accionistas y que los desembolsos son producto de la intromisión de la política en la empresa.

"Brasil podría especializarse en producir petróleo, exportarlo a China, y luego importar diesel, pero eso es una locura", dijo Gabrielli durante el Foro de Reuters sobre Inversión en Brasil.

"No tiene sentido hacerlo si se puede construir una refinería y ampliar la flexibilidad, reducir el riesgo, y reducir la posibilidad de (medidas) predatorias en el mercado", dijo Gabrielli, quien destacó que las ganancias de Petrobras provienen del mercado brasileño.

"Una empresa que depende de su mercado interno tiene que invertir para cubrir ese mercado", dijo.

El consumo de petróleo y la capacidad de refinación en Estados Unidos, Europa y Japón caerán en los próximos años, mientras que el consumo en los mercados emergentes escalará, dijo Gabrielli citando estudios de mercado realizados por Petrobras.

Los vastos descubrimientos de petróleo costa afuera, en aguas profundas, transformaron en los últimos años a Petrobras en una de las petroleras favoritas de Wall Street.

Permanencia. Gabrielli dijo que no espera cambios en las operaciones de la empresa una vez que la presidenta electa, Dilma Rousseff, asuma el Gobierno el 1 de enero.

"Tenemos 69.000 millones de dólares invertidos en proyectos en curso, que significa que será difícil alterar radicalmente la estrategia de la compañía en el corto plazo. Sería casi imposible", afirmó.

El ejecutivo no dijo si espera permanecer en el cargo durante la administración de Rousseff y declinó a comentar sobre especulaciones de que podría entrar a la política en el estado de Bahia, un foco de cultura afro-brasileña, del que es oriundo.

"El presidente Lula ha garantizado que tendré un trabajo al menos hasta el 31 de diciembre", sostuvo Gabrielli.

El presidente ejecutivo de Petrobras dijo que estaría feliz de volver a enseñar economía en la Universidad de Bahia, como hacía antes de unirse a Petrobras.

Sin embargo, la mayoría espera que Gabrielli se mantenga al frente de la compañía.

El periódico brasileño Estado de Sao Paulo dijo el lunes que Gabrielli se quedaría al menos hasta fines del próximo año, mientras el Congreso avanza en la aprobación de nuevas regulaciones destinadas a aumentar el control del Estado sobre las reservas de crudo del país.

En el 2011, Petrobras comenzará a elevar la producción de los campos subsal y la exploración de nuevas áreas con 5.000 millones de barriles de petróleo equivalente.

Esas reservas las adquirió a través de un complejo canje de crudo por acciones vinculado a una oferta récord de 70.000 millones de dólares en septiembre.

Pese a las altas inversiones necesarias para desarrollar esas nuevas áreas, Gabrielli dijo que la compañía no está considerando la venta de ninguno de sus activos en la región subsal para financiar los nuevos proyectos.

"Sería totalmente ilógico", sostuvo Gabrielli.

La compañía pedirá préstamos por entre US$32.000 y 40.000 millones al 2014 para financiar sus inversiones.