Sao Paulo. El Ministerio Público (fiscalía) investigará si hubo irregularidades en la utilización de recursos de la petrolera estatal Petrobras durante la construcción del estadio Arena Corinthians, en Sao Paulo, una de las doce sedes del Mundial de Fútbol Brasil 2014, informa este miércoles la prensa.

El fiscal Valter Foleto Santín declaró al diario Valor Económico que la Fiscalía de Defensa del Patrimonio Público y Social de Sao Paulo instaurará en los próximos treinta días cinco investigaciones sobre eventual soborno en obras realizadas en el más poblado y rico de los estados brasileños.

"En mi procedimiento el objeto será la obra de los conductos del estadio Arena Corinthians, pero se abrirán otros procesos", apuntó Santín, quien aclaró que los pedidos son "preliminares" y se realizaron a raíz de documentos confiscados al empresario Alberto Youssef, que está preso acusado de operar la red de corrupción.

La obra en cuestión fue la remoción y reubicación de conductos de Petrobras en el lugar, un proyecto que estuvo a cargo de Transpetro, subsidiaria de la estatal, y por Sacs Construção e Montagem, para la construcción del estadio conocido también como "Itaquerao".

La constructora Odebrecht, responsable por la obra del estadio y no por la de los conductos, indicó que necesita recopilar más informaciones al respecto para pronunciarse.

A pesar del carácter privado de la obra, el proyecto para la construcción del estadio que fue escenario, entre otros, del partido inaugural entre Brasil y Croacia, recibió un crédito de 400 millones de reales (unos US$151,6 millones) del estatal Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES).

De acuerdo con la información, de la investigación también participa la Policía Federal.

Petrobras, responsable por sí sola del 13% del producto interno bruto (PIB) brasileño, está en el centro de una profunda investigación de la Policía, que ha detectado una red de corrupción enquistada en la empresa desde hace al menos una década y por la cual han sido arrestados varios ejecutivos de la compañía.

Según las investigaciones, la red de corrupción movió entre 2006 y 2014 unos 10.000 millones de reales (unos US$3.850 millones) en sobrefacturación de obras y contratos de Petrobras.