Un juez de Estados Unidos ordenó que la petrolera brasileña controlada por el Estado Petrobras enfrente demandas colectivas de los inversores que buscan recuperar miles de millones de dólares en pérdidas derivadas de un escándalo de sobornos y corrupción.

En una decisión que se hizo pública este martes, el juez de distrito estadounidense Jed Rakoff certificó dos clases de demandantes y dijo que sus reclamos tienen similitudes suficientes como para agruparlos.

Una demanda colectiva incluye varios valores de Petrobras desde enero del 2010 a julio del 2015, mientras que la otra reúne a activos de deuda ofrecidos entre el 2013 y el 2014.

"Petrobras era una compañía enorme con inversores en todo el mundo", escribió Rakoff en su decisión de 49 páginas. "A pesar del tamaño de Petrobras y de sus numerosos y distantes inversores, los intereses de los miembros de los grupos están alineados y en sus reclamos subyacen las mismas presuntas conductas indebidas", añadió.

Su valor de mercado se hundió a menos de US$20.000 millones, desde los casi US$300.000 millones en que estaba valuada hace menos de ocho años, según datos de Reuters.

La certificación de demanda colectiva puede hacer más fácil que los inversores recuperen mayores montos que si presentaran recursos legales de forma individual, aunque no garantiza que serán compensados.

Petrobras ha sido acusada de exagerar el valor de más de US$98.000 millones de sus acciones y bonos durante los años en que se produjeron los hechos de corrupción.

Su valor de mercado se hundió a menos de US$20.000 millones, desde los casi US$300.000 millones en que estaba valuada hace menos de ocho años, según datos de Reuters.

Rakoff designó a la firma legal Pomerantz LLP para que represente a los inversores de ambos grupos. Compartirá cualquier compensación que sea asignada.