Sao Paulo. La compañía petrolera estatal brasileña Petrobras reunió este jueves US$70.000 millones en la mayor oferta de acciones de la historia mundial, dando a la firma la fuerza que necesita para explotar sus vastas reservas costa afuera.

La compañía con base en Río de Janeiro vendió 1.870 millones de nuevas acciones preferentes a 26,30 reales cada una, dijo la firma en documentos ante el organismo regulador. Vendió 2.400 millones de nuevas acciones comunes o con derecho a voto a 29,65 reales cada una.

El optimismo mostrado por los inversores que buscan exposición a uno de los mayores descubrimientos de petróleo de las últimas décadas superó a las preocupaciones sobre una creciente participación del gobierno en los asuntos de la compañía.

El dinero ayudará a financiar el mayor plan de exploración de petróleo del mundo, que con US$224.000 millones de dólares para el período 2010-2014 apunta a convertir a Brasil en un gran exportador de energía.

La incertidumbre ante si la oferta resultaría o no había provocado una prolongada venta de acciones de Petrobras que recortó más de US$70.000 millones de su valor de mercado.

Sin embargo, el optimismo mostrado por los inversores que buscan exposición a uno de los mayores descubrimientos de petróleo de las últimas décadas superó a las preocupaciones sobre una creciente participación del Gobierno en los asuntos de la compañía.

"Se avaluó a un descuento muy estrecho, lo que es bueno de saber porque el mercado esperaba un precio menor", dijo Marcio Macedo, quien administra cerca de 40 millones de acciones para Humaita Investimentos con base en Sao Paulo. "Luego de este exitoso acuerdo, los mercados van a estar de buen ambiente mañana", agregó.

Macedo dijo que el acuerdo se avaluó en un 2% de descuento respecto al precio de cierre del jueves, diferencia mucho menor a la esperada por los inversores.

Este año, las acciones preferentes -las más transadas de la compañía- cayeron un 27%, en parte debido a las preocupaciones sobre la creciente interferencia del Estado, así como por la incertidumbre sobre el destino de la oferta.

La oferta de acciones récord, que fue mayor que lo que la compañía originalmente había previsto pero que no alcanzó el máximo que había solicitado para la venta, tuvo una demanda total de 87.000 millones de dólares, dijo a Reuters una fuente con conocimiento del tema.

Las pujas incluyeron 98.000 millones de reales (US$57.000 millones) de accionistas existentes y US$30.000 millones de inversores institucionales, dijo la fuente con conocimiento de la transacción.

Fondos soberanos de Oriente Medio y Asia figuraban entre los inversores que acudieron a la oferta, dijo la fuente bajo condición de anonimato.

La oferta tuvo una "tremenda demanda" de fondos mutuos de Estados Unidos, agregó la fuente.

Petrobras dijo en documentos ante el organismo regulador que podría vender otros 188 millones de nuevas acciones para satisfacer la demanda en los próximos 30 días.

Banco Bradesco BBI, la rama de inversiones del Banco Bradesco, fue el administrador principal de la oferta.

Las instituciones financieras Bank of America Merrill Lynch, Citigroup, Santander, Morgan Stanley y Itau BBA, filial del Itau Unibanco, actuaron como coordinadoras mundiales de emisiones en el acuerdo.

Las acciones preferentes de Petrobras, las de mayor volumen de operación de la compañía, subieron un 3,2 por ciento hasta 26,80 reales, superando el alza del 0,7 por ciento del índice Bovespa de la bolsa de valores de Brasil. Es la mayor ganancia de las acciones en un día desde el 3 de septiembre.

El acuerdo comprende un intercambio de reservas de petróleo por 43.000 millones de dólares en nuevas acciones para el Gobierno y el efectivo de la oferta acordada con los inversores.

La operación superó la venta de acciones de la firma japonesa de telecomunicaciones NTT por 36.800 millones de dólares en 1987 y la oferta pública inicial del Agricultural Bank of China por 22.100 millones de dólares realizada anteriormente este año.

Ayuda para Lula. La venta de acciones es una gran ayuda para el popular presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien deja el cargo el 1 de enero y busca asegurar la elección de su sucesora, su ex jefa de gabinete Dilma Rousseff, en la votación del 3 de octubre.

Lula ha promocionado personalmente la oferta para capitalizar a Petrobras, cuyo tamaño es motivo de orgullo para muchos brasileños y refleja la situación del país en el escenario mundial.

El plan de capital fue elaborado por el Gobierno para dar a Petrobras los derechos exclusivos para desarrollar 5.000 millones de barriles de petróleo en una de las áreas más prometedoras del mundo: las aguas en profundidad de la costa sur de Brasil, que se cree contienen más de 50.000 millones de barriles de crudo.

Influencia del gobierno brasileño. Algunos analistas se quejaron de que el cambio de petróleo por acciones con el Gobierno reducía la participación de los inversores privados porque el petróleo se avaluó a un precio mayor que el esperado.

Otros dijeron que la firma está gastando mucho en refinación, transporte y distribución, lo que ofrece mayores beneficios a las economías locales, pero menores retornos a los accionistas.

Rousseff, una de las principales arquitectos de la transacción, insistió en que permitirá que el Estado aumente su participación en el capital total de Petrobras, aunque el Gobierno ya controla la mayoría de las acciones con derecho a voto.

Analistas esperan que el Gobierno federal aumente su control sobre la compañía, la más grande de Brasil, desde un 32% del total del capital antes de la oferta.

El año pasado ella lideró la propuesta para modernizar la ley petrolera de Brasil para dar al Gobierno un mayor control sobre las nuevas reservas y poner a Petrobras en todos los grandes proyectos en aguas profundas, posiblemente exigiendo demasiado a la compañía.

Petrobras necesita nuevo dinero para desarrollar vastas reservas enterradas en lo profundo del océano bajo una capa de sal en una región conocida como subsal.

El explorar esas reservas podría ayudar a aumentar la producción de Petrobras en los próximos años por sobre la de las mayores compañías privadas de petróleo, incluidas Exxon Mobil y Chevron.

Pero el plan podría requerir que la compañía recurra a los mercados de deuda y pida más préstamos pronto, según algunos analistas que predicen que Petrobras tendrá que reunir hasta US$60.000 millones para financiar su enorme plan de inversión.