Río de Janeiro. La petrolera estatal brasileña Petrobras suspendió las operaciones en una de sus plataformas marítimas tras detectarse problemas en su estructura, un mes después de que nueve personas murieran en una explosión en alta mar en otro de sus navío-plataformas, informó el viernes la compañía.

En un comunicado, Petrobras aseguró que la paralización no programada de la plataforma marítima P-58, en la que extrae diariamente 106.000 barriles de crudo en el litoral sureste del país, se hizo por seguridad tras la visita de fiscales de la Agencia Nacional de Petróleo (ANP, regulador) para verificar denuncias de que los trabajadores operaban sin todas las garantías de seguridad.

La P-58 entró en funcionamiento el 17 de marzo de 2014 y actuaba en la cuenca de Campos, frente al estado de Río de Janeiro, sin que se hubiera registrado hasta el momento ningún problema o accidente. Petrobras no supo decir cuándo la plataforma volverá a operar con normalidad.

La paralización de sus operaciones llega cinco semanas después de que una explosión en otra plataforma marítima por razones aún no establecidas matara a nueve personas e hiriera a otras 33 que estaban en la instalación.

El accidente ocurrió el 11 de febrero en la sala de bombas del navío-plataforma FPSO Cidade de Sao Mateus, que estaba anclado en el océano Atlántico a cerca de 120 kilómetros de la costa del estado brasileño de Espíritu Santo y tenía 74 trabajadores a bordo.

Las operaciones de esta plataforma, una embarcación adaptada para extraer y almacenar hidrocarburos y que produce 2,2 millones de metros cúbicos de gas natural diarios, están interrumpidas desde el accidente.