Ecuador obtuvo pocos beneficios del convenio de intercambio de crudo por derivados que firmó con la estatal uruguaya Administración Nacional de Combustibles, Alcohol y Portland (Ancap), el 26 de enero del 2010.

Información entregada por Petroecuador a la Asamblea sobre las negociaciones de petróleo entre enero y septiembre del 2011 muestra que pese a ser la segunda mayor compradora de Crudo Oriente, los precios obtenidos por Ancap son generalmente bajos si se los compara con los de otras empresas.

A ello se suma el que Ancap tampoco refinó el crudo, tal como establecía el espíritu del convenio, que era el intercambio por derivados refinados en la planta de José Ignacio (a 180 km de Montevideo) para evitar así a los intermediarios.

Cuánto se perdió será difícil de saber, porque el valor que se fijó al crudo se pagaba con derivados que Ecuador no produce. Es decir, no se perdió dinero en efectivo, sino volumen de derivados. Según la información de Petroecuador, los combustibles entregados por Ancap tampoco vinieron de Uruguay, sino de terceros países.

Según los documentos, entre enero y septiembre del 2011, la estatal adjudicó a Ancap, como parte del convenio, 34 embarques de Crudo Oriente que sumaron 13,8 millones de barriles. Ancap se convirtió así en la segunda compradora de Crudo Oriente. La primera fue Petrochina con 25,46 millones y la tercera, Petróleos de Venezuela (Pdvsa) con 8,34 millones.

A diferencia de los convenios de intercambio, la mayoría de los embarques a Petrochina son parte del pago de préstamos del gobierno chino a Ecuador.

El valor de un barril de crudo se fija sobre la base del precio internacional y en el caso de Ecuador la referencia es el crudo de la Costa Oeste de EE.UU. (WTI). El margen de maniobra de las empresas para competir es el descuento, que se obtiene de sumar la penalidad que generalmente se aplica al crudo ecuatoriano por su baja calidad y el premio que ofrece el comprador para hacer atractiva su propuesta.

Este Diario analizó las ofertas de las empresas entre enero y septiembre del 2011, es decir, los descuentos o ganancias que propusieron a Petroecuador, sin tomar en cuenta el precio del WTI, utilizando como base la documentación de la estatal petrolera enviada a la Asamblea (ver gráfico).

En ese periodo, Ancap ofertó los precios más bajos en enero, julio, agosto, y septiembre, es decir, en cuatro de los nueve meses, y el segundo más bajo en tres. Solo en mayo ofreció el mejor precio: US$0,15 por barril más que Petrochina.

En comparación, Repsol –la cuarta mayor compradora, con 5,30 millones de barriles, pero que no adquiere ni la mitad de lo que compra Ancap– ha ofertado el precio más bajo solo en dos meses. Petrochina y Pdvsa solo una vez, respectivamente.

Pdvsa ha ofertado el mejor precio mensual en tres ocasiones, mientras que Repsol en dos, precisamente a partir de junio, cuando el crudo ecuatoriano comienza a revalorizarse tanto que el descuento se convierte en ganancia. Las ofertas de Repsol, Petroperú compitieron en licitaciones.

La diferencia más amplia con respecto a Ancap se registra en septiembre del 2011, cuando fue la que obtuvo el más bajo precio, US$6,15 por barril; mientras que Pdvsa ofertó US$13,95. Es decir, US$7,8 de diferencia. Estos pocos dólares multiplicados por miles o millones de barriles se convierten en grandes cantidades.

Así, ese mismo mes (septiembre), Petroecuador entregó a Ancap tres cargamentos por 1.139.128,3 barriles y con la ganancia fijada, sin tomar en cuenta el precio internacional, Ecuador logró que su crudo se valorice adicionalmente en 7.005.639,05 dólares. Al mismo tiempo, Pdvsa se llevó solo dos cargamentos por 695.804 barriles, que equivalen al 61% de lo que se llevó la uruguaya. Por la diferencia de precios, el Estado ganó US$9.706.465,08 (38,5% más que Ancap).

Algo parecido pasó en agosto, cuando por 1,9 millones de barriles, la venta a Ancap significó una valoración de US$4,42 millones; mientras que Pdvsa se llevó 733 mil barriles (61,52% menos que Ancap), pero el Estado ganó 19,09% más, es decir, US$5,26 millones.

Ecuador terminó el convenio con Ancap en noviembre del 2011, casi a los dos años de su vigencia.

La noticia fue recibida con sorpresa en Montevideo. El 28 de diciembre, el presidente de Ancap, Raúl Sendic, le dijo al diario El País, de Montevideo, que el negocio con Ecuador, en dos años, le significó a la estatal uruguaya ganancias por US$6 millones.

Si ya desde junio, la tendencia de precios cambió, ¿por qué la empresa pública ecuatoriana siguió prefiriendo a Ancap cuando ya en julio la diferencia de ofertas superaba los US$2 por barril? Esta es una de las preguntas que EL UNIVERSO planteó a Petroecuador hace tres semanas, pero su presidente, Marco Calvopiña, no atendió a este Diario.