Londres. El petróleo caía moderadamente el lunes debido a que la tormenta tropical Bonnie se desvaneció sobre el Golfo de México, pero el comercio era cauteloso antes de cifras económicas y de resultados corporativos estadounidenses.

Operadores se mostraron reacios a impulsar los precios del barril en cualquier dirección en la primera hora de operaciones europeas, ya que muchos están concentrados en las perspectivas de Estados Unidos, la principal fuente en las últimas semanas de decepcionantes datos económicos que han mantenido vivo los temores de una errática recuperación económica mundial.

El crudo estadounidense para entrega en septiembre CLc1 retrocedía 69 centavos, a US$78,32 a las 10:51 GMT. El crudo Brent LCoc1 declinaba 57 centavos, a US$76,88 el barril.

Al comentar sobre el mercado petrolero, Eugen Weinberg, jefe de investigación de materias primas de Commerzbank, dijo: "La mayoría de los movimientos y el destino de los precios de hoy se decidirá en Estados Unidos y no en Europa".

En los próximos días: "si los datos de Estados Unidos son sorprendentemente débiles, entonces la gente podría preocuparse acerca de un doble caída (una segunda etapa de recesión)", agregó.

A las 14:00 GMT del lunes serán publicados los datos de ventas de nuevas casas de Estados Unidos.
Un sondeo de Reuters entre 31 analistas, bancos y agencias del Gobierno prevé que los precios del crudo promedien US$79,44 en 2010.

Las acciones europeas no pudieron dar soporte al petróleo, cayendo ligeramente debido al creciente escepticismo de que las pruebas de resistencia de los bancos europeos, publicadas el viernes, no fueron lo suficientemente estrictas.

Siete de 91 bancos no pasaron las pruebas, con un déficit general de capital de 3.500 millones de euros (US$4.500 millones).
Los remanentes de la tormenta tropical Bonnie se disiparon sobre el Golfo de México el fin de semana, y el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos dijo que ya no es una depresión tropical.

Sin embargo, los meteorólogos han dicho que la temporada de huracanes del océano Atlántico de 2010, que comenzó el 1 de junio y termina al 30 de noviembre, podría ser la peor desde el 2005.