Ciudad de México, Excelsior.com.mx. Mientras los precios del petróleo tienen un incremento paulatino en los mercados internacionales, derivado de la incertidumbre generada por la violencia en Irak, la producción mexicana alcanzó los niveles más bajos de los últimos 24 años.

El alza en los precios ha permitido que la mezcla mexicana de petróleo se recupere. Este lunes se cotizó en US$101,69 por barril; en enero estaba en US$90,65 en promedio.

Los incrementos en los precios ocurren en un contexto en el que Pemex, a partir de 2004, ha mantenido una reducción constante de su producción, sin que se logre revertir esta tendencia, por la declinación de Cantarell y el estancamiento de Chicontepec.

De acuerdo con cifras de Pemex, en 1990 se logró una explotación promedio de dos millones 548 mil barriles de crudo. El incremento en la producción fue constante hasta 2004, año en el que se registró la cifra más alta de producción por hasta tres millones 383 mil barriles de crudo. En 2013, la producción fue de dos millones 522 mil barriles diarios.

Según cálculos del gobierno federal, la aprobación de la Reforma Energética y las leyes secundarias permitirán que en mediano y largo plazo se logre una mejora en los niveles de producción de crudo mexicano.

De tal forma se prevé que este volumen se incrementará de 2,5 millones de barriles, que en promedio obtiene actualmente, a tres millones de barriles diarios en 2018 y hasta 3,5 millones diarios o más hacia 2025, superando así los niveles más altos alcanzados en 2004.

Según explica, el objetivo principal de la reforma es poder explotar yacimientos que hasta el momento la paraestatal no ha podido desarrollar, como son las aguas profundas.

Producción de crudo, en mínimos. Mientras el gobierno federal y los legisladores mantienen las discusiones en torno a la aprobación de las leyes secundarias de la Reforma Energética, la producción de petróleo ya alcanzó los niveles más bajos de 24 años, lo que al mismo tiempo afecta la generación de ingresos por exportación de petróleo.

De acuerdo con datos de Petróleos Mexicanos (Pemex) en 1990 se logró una explotación promedio de dos millones 548 mil barriles de crudo, sin embargo, aun cuando los niveles de inversión no eran tan altos como los destinados actualmente, este sector alcanzó un crecimiento constante hasta 2004, año en el que se alcanzó la cifra más alta de producción por hasta 3 millones 383 mil barriles de crudo.

A partir de entonces, Pemex ha mantenido una reducción constante sin que se logre revertir ésta tendencia, ni tampoco la declinación de Cantarell o el estancamiento de Chicontepec, siendo estos dos de sus principales apuestas productivas.

Por ello, la cifra de extracción de crudo al término de 2013, de dos millones de 522 mil barriles, es la más baja desde 1990, pues en un comparativo entre ambos años el volumen actual es menor en uno por ciento, mientras que al compararlo con 2004 la cifra es 25.5 por ciento inferior.

Cabe mencionar que en lo que va del año, los niveles de producción también mantienen una tendencia negativa, ya que registraron una caída de 2% a abril, pues promedió dos millones 488 mil barriles por día. Para 2014 se prevé una producción de dos millones 520 mil barriles.

Oferta internacional. Según especialistas, la reducción en la producción de crudo reduce los ingresos por exportación, así como la oportunidad de acaparar una mayor parte de los mercados internacionales.

Tal es el caso de la reducción significativa en las ventas internacionales, pues según los indicadores operativos de la empresa, tan solo entre enero y abril de 2014 ya cayeron 5.5 por ciento.

Sin embargo, la región más afectada es la de América, en donde se ubica Estados Unidos, siendo éste su cliente más importante, pues en enero se vendió a esta zona 969 mil barriles por día, mientras que en abril apenas se alcanzaron 685 mil toneles diarios, equivalente a una reducción de 29%.

Esto ha sido provocado por una baja en la oferta de la mezcla mexicana, lo que a decir de Arturo Carranza, analista de Solana Consultores, ya ha restado competitividad, no sólo a Pemex, sino al país en cuanto a sus niveles de exportación de crudo.

Es por ello, que esta tendencia ya afecta directamente las finanzas públicas y las pone en riesgo, según lo asegura un análisis de Merrill Lynch.

Cabe recordar que en semanas pasadas, Hacienda ajusto a la baja el crecimiento del país, pues este paso de 3,9 a 2,7% para este año, ante los bajos resultados económicos del primer semestre.

Solución. Gustavo Hernández García, director de Pemex Exploración y Producción, dijo que sólo existen dos maneras en las que puede disminuirse el impacto que esta tendencia ya provoca en la economía mexicana.

“Hay dos formas (de evitar el impacto), incrementando el precio, que Pemex no lo controla e incrementando la producción, que es lo que estamos trabajando precisamente es para incrementarlo a través del desarrollo de proyectos.”

Los precios, en aumento. En lo que va del año, los precios del petróleo han mantenido un incremento paulatino en los mercados internacionales, esto derivado de la incertidumbre generada por la inestabilidad en Oriente Medio.

Esto ha permitido que la Mezcla Mexicana de Petróleo se recupere y ya alcance un incremento de 7,6%  al cierre de mayo con un promedio de US$97,5 por barril en comparación a los US$90,65 de enero.

Sin embargo, al cierre de este ayer ya logró un precio de US$101,69 por barril de crudo comercializado en el extranjero.

En tanto, el barril crudo Brent para entrega en agosto cerró la jornada en el mercado de futuros de Londres en 112.94 dólares, un ajuste de 0,41% frente a la sesión anterior. El WTI bajó un centavo y cerró a US$106,90, en un jornada en la que llegó a superar la barrera de los US$107.