México. El aumento de la violencia está afectando proyectos de energía en México, dijo el miércoles el gigante de servicios petroleros Schlumberger Ltd, en un inusual reconocimiento de los costos que está teniendo una sangrienta guerra entre cárteles de la droga en el país.

Schlumberger, basada en Houston y uno de los principales proveedores de la petrolera estatal Pemex, culpó a la violencia relacionada con el tráfico de drogas de un desempeño peor al esperado de sus operaciones en México, en un documento para ser presentado el miércoles por el presidente ejecutivo de la empresa, Andrew Gould.

"El descenso en la actividad en México ha sido más severa de lo que originalmente anticipamos debido a que los problemas presupuestales de nuestros clientes han sido agravados por temas de seguridad en el norte", de acuerdo a una copia del discurso enviado a la Comisión de Valores de Estados Unidos.

Esta es una declaración inusual para una firma grande de energía, tradicionalmente renuente a hablar sobre la situación de seguridad en México por temor a ofender a Pemex y al gobierno.

Pero el incremento en la violencia, que ha provocado la muerte de más de 28.000 personas desde que el presidente Felipe Calderón asumió el cargo a finales del 2006, está afectando cada vez más las operaciones en el norte del país, rico en gas natural.

Fuentes de la industria dijeron a Reuters en agosto que la violencia había llevado a Pemex y a firmas privadas que emplea a disminuir las perforaciones, mantenimiento y otras actividades en sitios aislados en la cuenca de Burgos, la mayor área en tierra donde produce gas natural.

Pemex reconoce preocupación por la seguridad en algunas áreas, donde algunas veces cárteles de la droga fuertemente armados han impedido el acceso a sitios cercanos a la frontera con Estados Unidos a empleados o contratistas.

La violencia no ha afectado la producción de crudo, que es la fuente de alrededor de la tercera parte de los ingresos del gobierno.

Sin embargo, ha afectado firmas privadas que trabajan con Pemex, muchas de las cuales han incrementado medidas de seguridad y prohibido a directivos pasar tiempo en algunas partes del norte de México.

Schlumberger opera a lo largo de México, incluyendo en estados en el norte del país donde la violencia ligada a las drogas está en ascenso mientras se intensifica una sangrienta guerra entre cárteles rivales.