Londres. La junta directiva de BP discutirá este lunes el futuro del presidente ejecutivo Tony Hayward cuando se reúna para tratar el derrame de crudo en el Golfo de México y los resultados de la firma en el segundo trimestre, dijeron fuentes con conocimiento del tema.

Las fuentes sostuvieron que la atención estará concentrada en el momento de la partida de Hayward, en lugar de si debe permanecer o no con la compañía.

"Se está trabajando en los detalles", dijo una fuente citada por la agencia Reuters.

Por otro lado, los navíos y los trabajadores regresaron el domingo al lugar del derrame de crudo  mientras las aguas se calmaban, y la compañía podría comenzar a bombear lodo en el pozo dañado durante la semana próxima en un intento por frenar el vertido.

Mientras la depresión tropical Bonnie se disipaba sobre el Golfo de México el sábado, el almirante en retiro de la Guardia Costera Thad Allen, jefe de la respuesta de Estados Unidos al derrame, dijo que la operación "static kill" para sellar el pozo mediante el bombeo de lodo pesado y posiblemente cemento podría comenzar dentro de tres a cinco días.

"'Static kill' podría darse muy rápido", dijo Allen.

La plataforma que perfora el pozo de alivio que busca detener permanentemente el derrame estaba de regreso en el área, aunque Allen dijo que la tormenta podría retrasar entre siete a nueve días la meta de BP de completar el cierre a mediados de agosto.

BP selló la filtración el 15 de julio con una tapa de contención ajustada, deteniendo el vertido de crudo por primera vez desde que una plataforma estalló el 20 de abril, matando a 11 trabajadores, e inició el derrame en el Golfo de México, contaminando las costas de cinco estados de Estados Unidos y devastando las industrias del turismo y la pesca.

Pagos demorados.  Mientras pasaba la amenaza de la tormenta, el administrador independiente que opera el fondo de US$20.000 millones creado por BP para compensar a las personas por las pérdidas financieras derivadas del derrame dijo que el gigante británico de la energía está demorando los pagos a las víctimas.

"Me preocupa que BP esté demorando los reclamos. Sí, BP está demorando. Dudo que lo estén retrasando por dinero, no es eso. Simplemente no creo que tengan las respuestas a las preguntas" de quienes piden compensación, dijo el sábado Kenneth Feinberg a reporteros en Alabama.

Miles de negocios en los estados de la costa del Golfo de México han sido dañados por el derrame, el peor en la historia de Estados Unidos. BP accedió a crear un fondo de 20.000 millones de dólares bajo presión del presidente Barack Obama.

En una asamblea municipal en el sur de Alabama, pescadores y otros propietarios de negocios contaron a Feinberg sus frustraciones y molestias por lo que dicen es un lento y complejo proceso de reclamos que carece de transparencia.

"Después de hoy no habrá más comercio como es habitual. Hoy entendí la profundidad de la frustración de la gente aquí en la costa", dijo Feinberg en el encuentro.

Los remanentes de Bonnie se dirigían a tocar tierra sobre el sudeste de Luisiana o el sur de Misisipi en la mañana del domingo. El pozo dañado -ubicado a 1,6 kilómetros bajo la superficie del océano- está frente a la costa de Luisiana.

Aunque terminó siendo inofensiva, Bonnie llevó a los productores de gas natural y petróleo a evacuar a muchos de sus trabajadores en el océano, deteniendo más de la mitad de la producción de crudo de las áreas reguladas en el Golfo de México por Estados Unidos y cerca de un 25 por ciento de su producción de gas.

Varias compañías como Exxon Mobil Corp y Anadarko Petroleum Corp dijeron el sábado que estaban regresando a sus empleados a las operaciones en el Golfo de México debido a que la amenaza de la tormenta había desaparecido y planeaban retomar la producción de gas y petróleo.