Quito. Dos petroleras chinas que operan en Ecuador amenazaron con llevar al país a un arbitraje internacional, argumentando "poca transparencia" y gran presión" por parte del Gobierno en la negociación de los nuevos contratos, según una carta de las firmas divulgada el viernes.

El consorcio Andes Petroleum y la firma PetroOriental, cuyo mayor accionista es la estatal china CNPC, enviaron en octubre la misiva a los entes estatales involucrados en la negociación para expresar su inconformidad con las tratativas.

Quito aspira a quedarse con al menos el 85% de la renta petrolera, desde el 65% en promedio que percibe actualmente.

"La fase inicial de negociación ha sido marcada por poca transparencia (…) como términos de 'tómelo o déjelo', medidas confiscatorias y gran presión para aceptar las condiciones", reveló una de las misivas fechadas el 19 de octubre de este año y firmadas por ejecutivos de las empresas.

"Si la disputa no se resuelve oportunamente (...) PetroOriental no tendrá otra alternativa que recurrir al arbitraje internacional en contra de Petroecuador y la República de Ecuador", agregó la firma PetroOriental en su misiva.

El gobierno ecuatoriano debe cerrar la negociación hasta el 23 de noviembre, de acuerdo a una reforma legal aprobada a mediados de año.

Petroecuador, uno de los destinatarios de las misivas, confirmó la recepción del documento obtenido por Reuters y contestó a la compañía aclarando que el Ministerio de Recursos Naturales No Renovables, es la entidad que lidera el proceso de negociación.

Esa secretaría de Estado no emitió ningún comentario, al igual que las subsidiarias de las firmas en el socio más pequeño de la OPEP.

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, mencionó recientemente que las tratativas de los nuevos contratos petroleros con dos empresas no estaba avanzando, porque existían problemas para alcanzar un acuerdo.

Ecuador impulsa desde hace dos años una negociación de los contratos petroleros para cambiar la condición de las firmas de actuales socias a meras operadoras de los campos, a fin de recibir la totalidad de la producción de crudo y ejercer un mayor control sobre el estratégico sector.

Otras operadoras. En el país operan además de las dos firmas chinas, la española Repsol-YPF, la brasileña Petrobras, la italiana Eni y la estatal chilena ENAP, entre las principales.

Las dos petroleras chinas tienen un importante nivel de extracción del crudo en el país andino.

Andes Petroleum opera el campo Tarapoa, del cual extrae unos 39.000 barriles de crudo día (bpd). Mientras que PetroOriental tiene a su cargo los bloques 14 y 17, que producen unos 14.000 bpd global, según datos oficiales.

Con los nuevos contratos, Quito aspira a que en los próximos cinco años las firmas inviertan unos US$1.200 millones, cifra que duplica los recursos previstos antes de la negociación.

Además busca quedarse con al menos el 85% de la renta petrolera, desde el 65% en promedio que percibe actualmente. La renta petrolera es el resultado del precio del barril de crudo descontados los costos de operación y amortizaciones.

El mandatario ha dicho que las firmas que no estén de acuerdo pueden abandonar el país y el Gobierno liquidará sus contratos.

Ecuador ya cerró la negociación con dos empresas y firmó actas de acuerdo, pero no ha revelado sus nombres.