Oslo. La industria petrolera de Noruega llamó este jueves a un cierre patronal en las plataformas continentales, en un intento por poner fin a una huelga de trabajadores que afecta las exportaciones de crudo y produjo una alza de los precios a nivel global.

La medida implica un freno total de la producción noruega de petróleo y gas, que virtualmente garantiza una intervención del gobierno y un fin para la huelga, que ahora está en su duodécimo día.

"El conflicto está estancado y las demandas son poco razonables (...) Desafortunadamente, no vemos otro camino que notificar un cierre patronal", informó en un comunicado la asociación de industrias petroleras de Noruega (OLF).

Esto significa que 6.515 trabajadores que tienen acuerdos salariales fuera del país ("off-shore") no podrán ocupar sus puestos a partir de las 22:00 GMT del 9 de julio, agregó el comunicado.

Statoil dijo que la caída en la producción debido al cierre patronal sería el equivalente a unos 1,2 millones de barriles de petróleo por día y esa pérdida de ingresos sumaría alrededor de 520 millones de coronas noruegas (US$86,55 millones) por día.

El Ministerio de Trabajo noruego no quiso decir si llevaría a cabo una intervención, pero señaló que el cierre patronal era legal.

Una segunda ronda de mediaciones se rompió el miércoles cuando la OLF se negó a aceptar las demandas de los sindicatos de un sistema de jubilación anticipada para 7.000 trabajadores del sector.

Los sindicatos piden una edad menor de retiro -62 años- para los trabajadores de plataformas marinas, pero la OLF ha argumentado que sus exigencias no están en línea con las reformas jubilatorias del gobierno.

El gobierno tiene la autoridad para obligar a terminar huelgas si cree que la seguridad se ve comprometida o hay intereses nacionales perjudicados. Y ya lo ha hecho en el pasado para proteger la imagen de Noruega como exportador confiable de energía.