Nueva York. Las refinerías petroleras a lo largo de la costa Atlántica de Estados Unidos se preparaban para el paso del huracán Sandy este viernes, instaurando planes de emergencia antes de que la tormenta toque tierra en el noreste del país a inicios de la próxima semana.

Seis refinerías petroleras en la costa este estadounidense que representan 1,19 millones de barriles por día, o el 7% de la capacidad total del país, podrían ser potencialmente afectadas por la tormenta, que dejó 21 muertos en su paso por el Caribe y se dirije hacia el norte.

La amenaza de la tormenta ha impulsado los futuros de la gasolina y el combustible para calefacción, así como los precios de los productos del petróleo al contado en el puerto de Nueva York en las últimas dos sesiones.

Meteorólogos prevén que Sandy sea arrastrado por otra tormenta que avanza desde el oeste, lo que lo llevaría hasta las costas del noreste de Estados Unidos para la noche del lunes o la mañana del martes, cuando provocará intensas lluvias, alto oleaje y posiblemente vientos con fuerza de huracán.

Algunos meteorólogos dijeron que Sandy tiene el potencial de causar daños por varios miles de millones de dólares, superando el impacto del huracán Irene el año pasado, aunque aún es muy pronto para determinar su actual trayectoria y las refinerías están adoptando medidas tempranas en preparación a la tormenta.

PBF Energy posee y opera dos refinerías en la costa este de Estados Unidos, la planta de Delaware City de 190.000 barriles por día y la instalación de Paulsboro de 180.000 bpd, en el sur de Nueva Jersey.

El huracán Irene, que azotó la región en agosto del 2011, causó severas inundaciones y cortes de electricidad a lo largo de la costa este del país y algunas interrupciones en las refinerías.

Phillips 66 cerró su refinería Bayway de 238.000 barriles por día en Linden, Nueva Jersey y otras plantas redujeron sus tasas de procesamiento aunque la industria petrolera escapó al impacto de Irene con daños menores.

Hess Corp. dijo este viernes que implementó un plan de preparación para la tormenta en su refinería de 70.000 bpd en Port Reading, Nueva Jersey y que continuaría atento al avance de Sandy.

Además, otras dos plantas se ubican potencialmente en la trayectoria de la tormenta, la refinería Filadelfia de 330.000 bpd operada por Philadelphia Energy Solutions y la instalación de 185.000 bpd operada por Monroe Energy, una subsidiaria de Delta, en Pensilvania.

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