Quito. Las petroleras privadas de Ecuador casi duplicarán su inversión en 2010 a unos US$418 millones, en momentos en que negocian con el gobierno las condiciones en que pasarán de ser socias a meras operadoras de los campos, dijo este lunes un líder industrial.

Las autoridades amenazaron con expropiar o nacionalizar las firmas si no suscriben nuevos contratos para ceder su producción al Estado, en una saga que podría dar sus primeros resultados en agosto, dijo el presidente de la Asociación de la Industria Hidrocarburífera del Ecuador, José Luis Ziritt.

"Esta cifra (inversión) de alguna manera muestra confianza en el país. El momento que los contratos se terminen de negociar probablemente podría aumentar" dijo Ziritt, en el marco del Foro de Reuters sobre Inversión en América Latina.

En 2009, la española Repsol, la brasileña Petrobras, el consorcio chino Andes Petroleum, la italiana Eni, entre otras, invirtieron unos US$212 millones en el socio más pequeño de la OPEP.

Ecuador impulsa los nuevos contratos desde hace dos años en la búsqueda de aumentar sus ingresos fiscales por la venta de crudo que recibirá de las petroleras privadas a cambio de una tasa fija por cada barril producido.

El presidente del país, Rafael Correa, había cuestionado la demora en las tratativas argumentando que cada día de postergación significaba un recorte de los ingresos del Estado.

Pero el sector cree que la amenaza del presidente, quien suele tener un discurso duro a la hora de negociar, es una posibilidad que ya estaba contemplada en los acuerdos transitorios que firmaron como parte de la negociación global.

"Ya estaba contemplado en los contratos mismos (transitorios), es más un poco de publicidad, un poco más de presionar a las empresas o recordarles que existe ese compromiso", agregó el ejecutivo del gremio que agrupa a las petroleras privadas y prestadoras de servicios.

Con los nuevos contratos que se firmarían, Ecuador espera que las firmas privadas sean las responsables de la operación y de la inversión en los campos concesionados dejando el 100% del crudo como propiedad del Estado.

Las compañías privadas, de su parte, buscan negociar en estos acuerdos una tasa de servicio que justifique sus operaciones en el país.

La producción de las petroleras privadas cayó 14,4% en 2009, debido a una reducción de las inversiones a la espera de los nuevos contratos.