Buenos Aires. Trabajadores petroleros de Argentina levantaron por 24 horas una huelga que mantenía paralizadas este jueves a las refinerías del país, luego de un urgente llamado del gobierno para que negocien con las empresas y se evite el desabastecimiento de combustibles.

La huelga, convocada inicialmente por tiempo indeterminado por un reclamo salarial, alimentó los temores a la falta de combustibles en un país con una creciente demanda y una producción de petróleo en declive.

"Decidimos levantar el paro por 24 horas, hasta mañana a las 18 horas (1500 GMT), para abrir una nueva etapa de negociación", dijo a Reuters Pedro Milla, secretario gremial de la Federación Argentina Sindical de Petróleo, Gas y Biocombustibles.

Los principales firmas petroleras que operan en Argentina son YPF, filial local de la española Repsol, Royal Dutch Shell, la filial de la estatal brasileña Petrobras y Exxon Mobil Corp, bajo el nombre de Esso.

Pocas horas antes, el ministro de Trabajo de Argentina, Carlos Tomada, dijo en una entrevista con el canal de noticias C5N que el Gobierno buscaría que se desbloquee de forma inmediata a las empresas afectadas con acciones que irán desde "sanciones pecuniarias hasta el pedido a la justicia para el retiro de su personería".

"Intentaremos que esto se resuelva en el día de hoy, como hemos hecho siempre", dijo el funcionario, quien vinculó la huelga con intereses políticos de opositores.

Shell se negó a hacer comentarios mientras que no había nadie inmediatamente disponible en Esso, la filial argentina de Exxon, para hacer declaraciones.

Una fuente de YPF, que representa cerca de la mitad de la capacidad de refinación de Argentina -600.000 barriles por día (bpd)-, dijo que ninguna de las plantas de la firma está afectada por la medida de fuerza.

Propuesta sin consenso. Una fuente de la refinería Refinor, cuyos accionistas son la filial local de Petrobras, YPF y la argentina Pluspetrol, dijo a Reuters que la planta, que procesa 26.000 barriles diarios de crudo, estaba parada.

La refinería "está paralizada. Nos sentamos a discutir, proponemos cosas, pero a todo dicen que no. Desde el lado de las empresas siempre siguen las negociaciones. Hemos concurrido a todas las reuniones que nos convocó el Ministerio de Trabajo y que nosotros hemos propuesto realizar", dijo la fuente que habló bajo condición de anonimato.

La fuente agregó que la importación de gas desde Bolivia no estaba afectada por la medida de fuerza.

Representantes de las firmas no lograron llegar a un acuerdo con los sindicatos el miércoles por la noche, por lo que el jueves los trabajadores habían iniciado un paro que afectaba a refinerías en todo el país, según un comunicado de la Federación Argentina Sindical de Petróleo, Gas y Biocombustibles.

De acuerdo con el dirigente sindical Milla, los empresarios ofrecieron un alza salarial del 24 por ciento en cinco cuotas, lo que fue rechazado por los trabajadores.

La medida de fuerza afectó el jueves a la refinería de Esso en Campana; a Refinor, en el norte de Salta; la refinería de San Lorenzo, operada por Oil Combustibles, y la planta de Luján de Cuyo, de YPF, dijo Milla.

Huelgas al por mayor. Las huelgas por reclamos salariales se multiplicaron en los últimos meses en Argentina, donde -según analistas privados- la inflación llegó a un 25% el año pasado.

La presidenta Cristina Fernández pidió esta semana, en uno de sus discursos diarios, moderación a los líderes sindicales.

"Creo que tenemos que encontrar entre todos métodos más racionales para encauzar esos conflictos y esas cuestiones que tampoco deben dramatizarse, pero tampoco deben someter de rehén al resto de la sociedad", dijo.

En las últimas semanas, el sector energético se vio golpeado por varias protestas de trabajadores de las plantas, del sector de transporte y por maestros en el sur del país.

Los docentes bloquean accesos a las plantas desde hace unas dos semanas, paralizando la actividad petrolera en el norte de la provincia de Santa Cruz, que representa el 20% de la producción del país sudamericano.