Para esta jornada está prevista la millonaria licitación de flete de Petropar para la contratación del servicio de transporte fluvial desde Argentina y Bolivia, hasta el puerto del ente, en Villa Elisa, contratación que orilla los US$250 millones.

La convocatoria que realiza la petrolera estatal para esta contratación del servicio de transporte fluvial, desde los puntos de carga de Argentina y de Bolivia, hasta el puerto del ente, en Villa Elisa, arrancará en su etapa competitiva de lances, a partir de este jueves.

Se aguardan tarifas muy altas de precios, atendiendo los innumerables inconvenientes que afectan al transporte fluvial nacional, según fuentes del sector, como ser la bajante de los ríos y especialmente los problemas navieros registrados en la Argentina, y que afectan directamente a las embarcaciones nacionales.

Entre los sobrecostos se mencionan las medidas contra la navegación de embarcaciones locales tomadas tanto por la Aduana de la Argentina así como por la Prefectura General Naval, la Dirección de la Marina Mercante y el Sindicato de Obreros Unidos de la Argentina (SOMU), brazo sindical del gobierno de Kirchner, que encarecen los precios en contra del consumidor y atentan de manera directa contra la economía de nuestro país en su conjunto. Todas las medidas son calificadas de “graves” por sectores empresariales del país. En esto, Argentina actúa de contramano a lo que manifestó hace muy poco su presidenta en la cumbre del Mercosur.

Altos precios. De hecho, las tarifas actuales que paga Petropar por el transporte del gasoíl así como de las naftas ya son muy altas. La cotización actual, producto de la última y conflictiva licitación encarada por el entonces titular de Petropar Juan Alberto González Meyer, por los fuertes enfrentamientos entre el ente y los navieros, arrojó un precio de US$44,6 m3, para el gasoíl, que luego trepó a US$54 m3, que es la altísima cotización vigente actualmente.

También hay que señalar que los fleteros imponen las cotizaciones que consensúan, muchas veces actuando hasta como un cartel, y así operan tanto con Petropar como con los importadores privados de los combustibles.

Detalles del llamado. La contratación que pretende realizar la estatal con la licitación se trata de una de las más importantes convocadas por el ente, y se constituye también en uno de los negocios más apetecibles ofrecidos por la estatal, ya que se estima una facturación de unos US$250 millones, dependiendo del plazo en que concretarán el servicio. En el pliego de bases y condiciones Petropar peticionó que las navieras coticen por dos y tres años, para el transporte de un volumen de derivados de petróleo de 115.000 m3/mes (115 millones de litros mensuales), que incluyen tanto naftas como gasoíl. Hay que recordar que el negocio del flete de Petropar hasta echó a presidentes de la petrolera, en la primera administración que tuvo la entidad en la era Lugo, ante la oposición del entonces titular del ente Cíbar Granada, en favorecer a algunas navieras “bendecidas” por el actual gobierno. Luego, ya fue abierta la concesión de cupos de transporte irregulares, en favor de una naviera amiga de Fernando Lugo.