Asunción. Con el toque de sirena, ayer simularon la reactivación de la refinería de Petropar, con la circulación de desechos de derivados de petróleo, para determinar si no había filtraciones por sus vetustas cañerías, que a simple vista se observaban corroídas y deterioradas.

Falta mucho aún para poder decir que se trató de “una prueba” o para asegurar que “superó las pruebas técnicas”, como informó el ente.

En la ocasión, su titular Sergio Escobar dijo que pretenden refinar entre 25.000 y 30.000 m3 por mes (25 a 30 millones de litros), lo que a su criterio arrojaría una utilidad adicional de US$3 millones anuales. Descartó que la refinería pueda arrojar pérdidas.

Sin embargo, en 2002, el Ministerio de Industria y Comercio presentó al Consejo Económico la propuesta para el cierre de esta refinería porque generaba a Petropar una pérdida de US$ 4.000.000 al año.

Con el proyecto que la estatal pretende ejecutar ahora es inminente que una vez más dilapide los fondos públicos, por su inviabilidad económica. En este caso pretenden “invertir” US$1,5 millones, según memos internos, aunque sus autoridades hablan de US$ 500 mil.

La improvisación es tal que la petrolera ni siquiera posee aún el crudo que pretende procesar, y en el caso de que lo consiga, sería muy difícil que funcione en forma rentable, considerando que la refinería fue construida en base al crudo del “Sahara Blend”, que venía de Argelia (África).

Justamente, por esta causa fue muy cuestionada Petropar durante los más de 30 años de funcionamiento de la refinería, por la alta dependencia y los elevados costos. El otro petróleo que puede procesar la refinería de Petropar es la de Palmar Largo (Formosa, Argentina), un yacimiento que se encuentra agotado.

Escobar pretende adquirir crudo venezolano, para lo cual viajó recientemente a Venezuela, pero en diciembre de 2000 el entonces titular de Petropar Genaro Ramón Burró fue contundente al afirmar que el petróleo venezolano no le sirve a Petropar, porque su refinería no lo puede procesar.

“Es antieconómico”, dijo. Agregó además que para refinar el crudo venezolano se requiere de una millonaria inversión, atendiendo a que este petróleo contiene un altísimo nivel de azufre.

A todo esto debe sumarse que en el mejor momento de la refinería de Petropar apenas llegó a procesar el 5% del gasoíl que se consume en nuestro país, y dejó de funcionar en 2004, además de su ineficiencia, por la falta de crudo, entre otros.

La refinería de la estatal tiene una capacidad nominal para procesar solamente 7.000 barriles diarios (1.113.000 litros), mientras que en el mundo se habla de 30.000 barriles día como mínimo (4.770.000 litros) para que la planta sea económicamente rentable.

Con este proyecto de reactivación, las autoridades de Petropar pretenden procesar 900 m3 de crudo día (900.000 litros), del que pretenden obtener 350 m3 de gasoíl día (350.000 litros), mientras que nuestro país consume entre 4.000.000 y 5.000.000 de litros de diésel diarios.