El mayor fabricante mundial de artículos de consumo masivo, Procter & Gamble (P&G), sorprendió al mercado este jueves al reportar una ganancia ajustada mayor a la esperada y mantener su pronóstico anual, lo que indica que está avanzando tras quedar bajo la presión de los accionistas.

P&G no mejoró su pronóstico de ganancias para el año fiscal que comenzó en septiembre, en parte porque planea aumentar el apoyo de mercadeo para los nuevos productos que serán introducidos más adelante este año.

Además, la empresa tiene que gastar más en la obtención de material absorbente para los pañales Pampers, su marca principal, tras la explosión de una planta en Japón.

P&G está recortando costos y ajustando su foco en algunos mercados, productos y países. Las metas de la firma y la gestión del presidente ejecutivo, Bob McDonald, fueron cuestionadas por el influyente accionista Willian Ackman, que compró un pesado paquete de títulos de la firma este año.

La firma dijo que en su primer trimestre fiscal ganó US$1,06 por acción sobre bases estructurales, lo que excluye cargos, por encima de los US$1,01 por acción del mismo período del año previo.

Los analistas, en promedio, esperaban una utilidad de 0,96 dólares por acción, según Thomson Reuters I/B/E/S.

La empresa había dicho que esperaba una utilidad de entre US$0,91 y US$0,97 por acción para el trimestre que finalizó en septiembre.

"Aunque estamos animados por estos resultados, seguimos creyendo que las mejoras necesarias en P&G tanto desde el punto de vista de los costos como de la innovación llevarán tiempo, y parece que las acciones ya reflejan el momento", dijo el analista de Oppenheimer Joe Altobello.

Las acciones de P&G subían 2,7% US$69,93 minutos después de la apertura de la bolsa de Nueva York.

Las ganancias por operaciones continuas cayeron a US$2.850 millones, o US$0,96 por acción, desde los casi US$3.000 millones del mismo lapso del año previo.

Ackman, que con su fondo Pershing Square Capital Management es el décimo mayor accionista de la empresa, ha criticado a la gerencia de la firma por los altos costos y la caída en los ingresos.

Las ventas del trimestre cayeron un 4% a US$20.740 millones, por debajo de la previsión del mercado de US$20.780 millones.

Las ventas orgánicas, que excluyen el impacto de adquisiciones, desinversiones y del tipo de cambio, subieron un 2%.

P&G dijo, sin embargo, que aún espera lograr este año fiscal una ganancia estructural de entre US$3,8 y US$4 por acción. Los analistas esperan en promedio US$3,91 por acción.

El jefe de finanzas Jon Möller dijo en una conferencia telefónica que la compañía no ha mejorado su proyección de ganancias estructurales por acción porque todavía es muy pronto y quiere gastar más en mercadeo en la segunda mitad del año fiscal 2013.

Indicó además que la compañía está lidiando con el impacto producido por la explosión de la planta japonesa, que provee un material clave para los pañales Pampers.

Pampers es la marca individual más importante de la empresa, y aporta más de US$10.000 millones en ventas anuales.

La explosión ocurrió en una fábrica de Nippon Shokubai Co en septiembre. Nippon Shokubai es uno de los productores más grandes del mundo de ácido acrílico, el ingrediente principal de una resina llamada SAP que se utiliza en pañales.

P&G ha encontrado otras fuentes del material y, aunque el impacto para los consumidores debería ser "menor", la compañía tiene que invertir más para obtener los suministros que necesita, señaló Möller.

Para las ganancias ajustadas, la empresa elevó su previsión en 17 centavos a entre US$3,78 y US$4,02 por acción, para reflejar el beneficio que traerá una adquisición.