La gerente general de la Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua (Apen), Azucena Castillo, sugirió ayer a los productores nicaragüenses que exportan a Venezuela "estar preparados" a diversificar su mercado ante la situación que atraviesa ese país sudamericano.

"Tenemos que estar preparados para saber cómo se afectan los mercados por las circunstancias de cada país, no sólo los mercados, sino la política es importante", señaló la ejecutiva de Apen, al ser consultada por periodistas.

Venezuela es el segundo destino de las exportaciones de Nicaragua (14.9 % del mercado), sólo superado por los Estados Unidos (25.9 %), según cifras oficiales.

Nicaragua tenía previsto exportar este año 1.2 millones de quintales de frijol negro (sacos de 45.45 kilos cada uno) a Venezuela, de acuerdo a la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (Unag).

El dirigente de ese gremio de los productores, Álvaro Fiallos, dijo hoy a periodistas que es posible no alcanzar esa meta.
"Por eso hablo de no poner los huevos en una sola canasta, hay otros mercados, está Estados Unidos, Colombia, Costa Rica, México. Lo que hay que conocer es cuáles son los precios, las entradas", indicó la dirigente de Apen.

El Ejecutivo nicaragüense maneja las exportaciones a Venezuela a través de Alba Alimentos de Nicaragua (Albalinisa), una filial de la empresa mixta Alba de Nicaragua S.A. (Albanisa).

Albanisa está integrada por PDV Caribe, filial de Petróleos de Venezuela (PDVSA) y la estatal Petróleos de Nicaragua (Petronic) y está a cargo de la importación de hasta 10 millones de barriles anuales de petróleo desde Venezuela en el marco del ALBA.

Nicaragua es miembro del ALBA, que también integran Antigua y Barbuda, Bolivia, Cuba, Dominica, Ecuador, San Vicente y las Granadinas, y Venezuela.