Santiago. La minera global Xstrata y la australiana Origin Energy estimaron este martes que su proyecto hidroeléctrico Energía Austral en el sur de Chile requerirá inversiones por hasta US$3.600 millones.

Origin informó más temprano el martes que logró un acuerdo con Xstrata para asumir el 51% del proyecto, que consta de tres centrales y una línea de transmisión.

"El proyecto total, con tres unidades de generación y una línea de transmisión costará más o menos de US$3.400 millones a US$3.600 millones. Más o menos el 50% será para línea", dijo Alberto Quiñones, gerente general de Energía Austral en una entrevista con Reuters.

La decisión de inversión final se tomaría una vez concluido el estudio de factibilidad.

Xstrata posee importantes yacimientos de cobre en Chile, principal productor mundial del metal.

Los socios previeron que sus tres centrales, de más de 1.000 megavatios, estarían en operación en menos de una década.

"Para alrededor del 2020 ó 2021 está el plan actual para que las tres centrales entren en funcionamiento", dijo Adam Favero, jefe para Chile de Origin.

El proyecto, enclavado en la remota región de Aysén, está conformado por las centrales Cuervo de 640 megavatios, Blanco de 375 megavatios y Condor de 54 megavatios.

"Nuestra expectativa es tener todas las aprobaciones (ambientales) para finales del 2014", agregó Quiñones.

Chile requiere de un importante aumento en la generación eléctrica en los próximos años para encarar la pujante demanda interna, en medio de debilidades del sistema actual que han provocado esporádicos apagones a lo largo de la nación.

El año pasado, Energía Austral acordó con el megaproyecto hidroeléctrico HidroAysen -una sociedad entre Endesa Chile y Colbún que construirá varias centrales en la misma región- compartir parte de los espacios de sus tendidos eléctricos, aunque aún no están contempladas en los cálculos de inversión.

"Las sinergias con HidroAysen serán consideradas", comentó Quiñones.

El proyecto HidroAysen, que ha encontrado un férreo rechazo de grupos opositores y ambientalistas, está a la espera de un fallo judicial en lo que sería uno de sus últimos escalones para iniciar su construcción.