Lima. Perú declaró el miércoles desierta por falta de postores una nueva subasta del complejo metalúrgico La Oroya y la planta podría ingresar a un proceso de liquidación, dijo el director general de la firma encargada del proceso, Pablo Peschiera.

En el tercer intento de venta del complejo, las empresas que compraron las bases para la subasta no presentaron ofertas por la planta metalúrgica y su pequeña mina de cobre, que tenían como precio base US$193,3 millones.

Peschiera, director general de la compañía Dirige, dijo que el paso siguiente es la "liquidación ordinaria" de la planta, aunque está en manos del Gobierno del presidente Pedro Pablo Kuczynski la aprobación o rechazo de un pedido de prorroga del proceso de venta por un año.

La falta de interés ocurrió pese a que el Gobierno flexibilizó en junio los estándares ambientales para atraer inversionistas, para quienes eran rígidas las reglas de calidad del aire y del agua.

"Queremos cambiar algunas condiciones de la venta", agregó.

La falta de interés ocurrió pese a que el Gobierno flexibilizó en junio los estándares ambientales para atraer inversionistas, para quienes eran rígidas las reglas de calidad del aire y del agua.

La fundición de cobre, zinc y plomo La Oroya, de casi un siglo de antigüedad, fue controlada durante la década pasada por Doe Run Perú, una filial de Renco Group de Estados Unidos.

El complejo fue cerrado en el 2009 cuando Doe Run Perú se quedó sin dinero para operar y completar la modernización de la planta.