Tokio. Japón anunció este lunes una minúscula fuga radiactiva en un reactor nuclear situado en su costa oeste, mientras que otra compañía eléctrica espera cerrar una planta atómica en el centro de Japón a causa de su vulnerabilidad a un gran sismo.

El operador Japan Atomic Power dijo que había detenido la fuga tras encontrar una mínima cantidad de radiación en el gas que se filtró el domingo de la planta nuclear de Tsuruga, aunque señaló que no había impacto en el medio ambiente.

Japan Atomic dijo que estaba investigando la causa de la fuga, que con seguridad aumentará la preocupación pública por la problemática industria nuclear tras la crisis desatada en la planta de Fukushima a consecuencia del gran terremoto y posterior tsunami del 11 de marzo pasado.

Varios medios japoneses indicaron que el tercer productor de electricidad del país, Chubu Electric Power, espera decidir a lo largo del día si cierra temporalmente una de sus plantas nucleares en la costa del centro de Japón hasta que pueda levantar un muro antitsunamis y adoptar otras medidas para mejorar la seguridad.

Eso podría llevar dos años, lo que eleva el riesgo de cortes de electricidad después de que la planta de Fukushima quedara inutilizada tras el tsunami.

El primer ministro, Naoto Kan, has pedido a Chubu que cierre la central de Hamaoka, a unos 200 kilómetros al sudoeste de Tokio, apuntando a un potencial cambio en la política energética tras el peor desastre nuclear en 25 años.

Las acciones de Chubu Electric Power cayeron hasta 14%. La empresa tenía previsto celebrar una junta directiva para tomar una decisión sobre el cierre de la planta, dijeron medios japoneses.

Una reunión de la junta el sábado no logró alcanzar un consenso, reflejando las preocupaciones sobre si la compañía sería capaz de conseguir fuentes alternativas de energía así como hacer frente a una fuerte subida en los costes de combustible.

El gobierno está bajo presión para revisar su política energética, de la que la energía nuclear es clave, después de que el sismo y el tsunami de marzo destruyeron la central de Fukushima operada por Tokyo Electric Power.

Casi 26.000 personas murieron o están desaparecidas tras el desastre natural, que provocó la mayor crisis nuclear de Chernóbil en 1986. La planta aún sufre fugas radiactivas.

Expertos del gobierno han situado en 87% las probabilidades de que un terremoto de magnitud 8 impacte en el área de Hamaoka en los próximos 30 años, lo que llevado a mucha gente a preguntarse por qué se construyó en su día una central atómica allí.

Kan, muy criticado por su gestión de la crisis en el noreste de Japón tras el sismo, dijo que el gobierno trata de evitar que la parada de los reactores de Hamaoka provoque problemas de abastecimiento de electricidad.