Tegucigalpa. Las plantas térmicas privadas generaron el 52,4% de la energía registrada en el sistema de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica de Honduras (ENEE) durante 2010.

La Empresa Nacional de Energía Eléctrica de Honduras reportó que la generación con bunker y diésel alcanzó 3,476.3 gigavatios, sin embargo, dos plantas se mantuvieron casi paralizadas el año pasado, pero cobraron alrededor de 445 millones de lempiras (US$23 millones) en concepto de cargos fijos.

Al año, la mencionada empresa pública destina casi 2.200 millones de lempiras (US$114 millones) para cancelar costos fijos, los que se pagan a las térmicas, generen o no energía al sistema de la ENEE.

Ese cargo en varias ocasiones ha sido señalado por varios sectores de la sociedad y muchos de estos han planteado al poder Ejecutivo y al Congreso Nacional la necesidad de revisar los contratos para eliminar o renegociar ese costo.

La potencia generada en el sistema de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica fue de 6.744,3 gigavatios el año pasado, de los que las hidráulicas aportaron 3.080,3 gigavatios (44,8%), 142,1 (2,1%) fueron biomasa y los restantes 22,1 gigavatios (0,3%) correspondieron a importaciones.

Térmicas. A pesar de que Elcosa -80 MW- y Lufussa I -39.5 MW- pueden aportar el 9,4% al parque eléctrico, un informe de la ENEE revela que apenas generaron el 1,8%, equivalente a 115,4 gigavatios. Una fuente de la estatal eléctrica dijo que pese a estar casi paralizadas las mencionadas plantas, el gobierno destinó 295 y 150 millones de lempiras (US$15,3 millones y US$7,7 millones), respectivamente, en concepto de costos fijos.

Los contratos de las mencionadas generadoras, los que expiraron en julio y agosto de 2010 fueron ampliados por el gerente de la estatal eléctrica, Roberto Martínez Lozano, hasta enero de 2014, operación que fue cuestionada por diversos sectores por los altos precios que pagarán por kilovatio hora.

Ambos contratos, firmados en 1993 y 1994, son considerados los más leoninos en la historia de la ENEE. El informante agregó que la escasa generación de las citadas plantas en el sistema interconectado obedece a los altos precios que se tienen que pagar por kilovatio producido, por lo que la empresa pública está obligada a despachar la energía más barata, que en este caso es la de Lufussa III y Enersa.

Asimismo, la abundancia de agua permitió que las centrales hidroeléctricas aumentaron su capacidad de generación. De 2009 a 2010, la generación de las plantas públicas aumentó de 2.539,6 a 2.707,5 gigavatios.

Cifras de la estatal eléctrica de Honduras revelan que el costo promedio del kilovatio hora de Lufussa I fue de US$0,20, mientras que el de Elcosa rondó US$0,18, superior a los US$0,10 por la energía producida por Enersa y Lufussa III.