Houston. Una crucial prueba de presión en el pozo dañado de la petrolera BP en el Golfo de México podría demorar más del plazo fijado de 48 horas, y la presión está subiendo lentamente, dijo este sábado un ejecutivo de la compañía británica.

"No existe evidencia de que no tenemos integridad", dijo Kent Wells, vicepresidente de BP sobre exploración y producción, en relación al lento aumento de la presión en el pozo de crudo en el lecho submarino.

El plazo de 48 horas se cumplirá este sábado por la tarde, pero Wells indicó que "bajo ciertas circunstancias" la prueba podría ser extendida.

La prueba de presión busca averiguar si la explosión dañó la tubería y el cemento al interior del pozo roto, lo que podría permitir que el petróleo y el gas natural se filtre por los lados y posiblemente rompa el lecho marino.

"Siempre está la posibilidad de que bajo ciertas circunstancias la prueba pueda ser extendida", dijo Kent Wells. "Mientras más dure la prueba, tendremos más confianza", indicó.

Wells dijo que no había evidencia de ninguna filtración en el pozo en el lecho marino, luego de la explosión del 20 de abril que llevó al peor derrame de petróleo en la historia de Estados Unidos.

El ejecutivo sostuvo que BP estaba revisando las burbujas que salían de una válvula en la tubería del extremo superior del pozo, que dijo eran "bastante normales" y podrían ser de nitrógeno y no de gas natural filtrándose.

El resultado podría confirmar si una nueva tapa instalada este 12 de julio en el pozo podrá contener toda la emanación de petróleo por períodos más largos de tiempo, o si una posible rotura obligará a BP a reanudar la canalización del crudo a cargueros hasta que un pozo de alivio intercepte y tape la filtración para mediados de agosto de este año.