La policía brasileña y fiscales federales emitieron el jueves una orden de detención contra el empresario Eike Batista y otras ocho personas, en medio de una serie de allanamientos y registros vinculados a la mayor investigación por sobornos y corrupción en el país.

Un portavoz de la policía dijo a Reuters que las medidas eran parte de la "Operación Lavado de Auto", una investigación sobre un trama de sobornos por US$100 millones. Los allanamientos tenían lugar en Río de Janeiro, dijo el comunicado de la policía.

El canal de noticias GloboNews informó que la policía había allanado la casa de Batista en un lujoso barrio de Río, pero que no lo encontró en el lugar. Además, citó a abogados que lo representan, que no identificó, quienes dijeron que se encontraba de viaje y que planeaba entregarse al volver a Brasil.

Los esfuerzos por contactar a los abogados de Batista para comentar fueron infructuosos.

El otrora hombre más rico de Brasil, que tuvo una fortuna calculada en cerca de 35.000 millones de dólares hace menos de cinco años, fue golpeado con fuerza por la caída de las materias primas en Brasil tras una bonanza de diez años, lo que llevó al colapso de su Grupo EBX, un conglomerado de empresas de minería, energía, astilleros y logística.

El escándalo "Lavado de Auto" se ha centrado en la relación entre miembros del ex gobierno del Partido de los Trabajadores (PT) y algunos de los empresarios más prominentes de Brasil por contratos con la petrolera Petrobras y otras empresas estatales.

La investigación ha minado la confianza de los inversores en las empresas brasileñas justo en momentos en que el país atraviesa por la peor y más larga recesión de su historia.

Más de 100 personas, muchas de ellas ejecutivos de empresas importantes como Marcelo Bahia Odebrecht, el magnate de la construcción más poderoso de Brasil, han sido condenadas por sobornos, crimen organizado y lavado de dinero.