Río de Janeiro.  La Policía Federal brasileña aseguró este martes que la operación Carne Débil, en la que se desarticuló una red que adulteraba la carne de Brasil, no debe salpicar a todo el sector del país y que los casos de irregularidades descubiertas "son puntuales".

     La Policía Federal emitió una nota este martes conjuntamente con el Ministerio de Agricultura tras las duras quejas recibidas por parte del sector agropecuario, principalmente el de carne, que ha visto muy dañada su imagen tras la operación, realizada el pasado viernes.

     "El Sistema de Inspecciones Federal (SIF) garantiza productos de calidad al consumidor brasileño", resalta el texto, que agrega que el sistema de controles "ya fue auditado por varios países que atestaron su calidad".

     En el documento, la Policía Federal deja claro que concentró su actuación en el desvío de conducta de "algunos servidores" y que "no representan un mal funcionamiento generalizado del sistema de integridad sanitario brasileño".

     "Aunque las investigaciones de la Policía Federal busquen apurar irregularidades puntuales identificadas en el SIF, tales hechos se relacionan directamente a desvíos de conducta profesional practicados por algunos servidores", agrega el comunicado.

     El documento se divulgó tras una reunión este martes entre el director general de la Policía Federal brasileña, Leandro Daiello, y el secretario ejecutivo del ministerio de Agricultura, Eumar Roberto Novacki, que "tuvo como objetivo fortalecer la relación entre las instituciones y reafirmar el compromiso de ambas en esclarecer los hechos investigados".

     Según la policía, varias de las principales cárnicas del país, entre ellas las multinacionales JBS y BRF, amparadas por funcionarios sanitarios corruptos, "maquillaron" con productos químicos carnes que estaban en mal estado y no cumplían con los requisitos para poder ser exportadas.

     El fraude suponía desde cambiar la fecha de vencimiento del embalaje de carne ya caducada hasta inyectar agua en la carne de pollo para alterar el peso o utilizar ácido ascórbico para enmascarar el deterioro de los productos.

     Por el momento, el Gobierno brasileño ha prohibido las exportaciones de 21 frigoríficos sospechosos de haber adulterado la carne.

     Brasil es el mayor exportador mundial de carne bovina y de pollo, y el cuarto en el segmento de carne de cerdo.