Río de Janeiro, Brasil.  La Policía Federal brasileña confirmó hoy haber descubierto el pago por parte de la petrolera estatal Petrobras de una comisión de US$15 millones a agentes públicos vinculados con la polémica compra de la refinería de Pasadena, en Estados Unidos, que supuso un gran déficit para la compañía.

     Dos informes inéditos realizados por expertos criminales de la Policía Federal y divulgados este martes confirmaron el pago. La transacción tuvo lugar en 2005, durante el primer gobierno de Luiz Inacio Lula da Silva, y el pago se realizó en dos plazos por un valor total de US$1.179 millones.

     La Policía Federal señaló la necesidad de levantar el secreto bancario y fiscal de varias personas que participaron en la decisión de comprar la refinería, como la expresidenta Dilma Rousseff, entonces ministra de Minas y Energía y presidente del Consejo de Administración de Petrobras, y los consejeros Antonio Palocci y Sérgio Gabrielli, expresidente de la petrolera.

     El objetivo es "continuar con los análisis y verificar la extensión de las responsabilidades y/o beneficios indebidamente obtenidos o eventualmente prometidos", según un comunicado. Con los datos obtenidos hasta ahora por la pericia, ninguno de los consejeros fue acusado de recibir comisiones.

Del total, según la Policía, un máximo de US$324 millones "tendrían algún fundamento económico (...)".

     De acuerdo con el informe de los peritos, que cuenta con 270 páginas y fue anexado a una de las diligencias de la Lava Jato, la compra aportó un prejuicio de US$741 millones, "cerca de un 783% por encima del valor de los activos en las condiciones en la que se encontraba la refinería".

     Del total, según la Policía, un máximo de US$324 millones "tendrían algún fundamento económico, pues estaban respaldados por los documentos de evaluación de desempeño de la empresa".