Ciudad de México. En México, el crowdfunding es un modelo que permite a los emprendedores conseguir financiamiento gracias a la participación de personas físicas y sin bancos de por medio, algo que la startup mexicana FINV quiere evolucionar para ayudar a las pequeñas y medianas empresas.

Víctor García-Escartín, fundador y CEO de FINV, indicó que muchas pymes no llegan más allá de los dos años de vida en el país porque se quedan sin flujo de efectivo, no tienen recursos para invertir o acceden a financiamiento con los bancos, que es muy caro.

"Las micro, pequeñas y medianas empresas y emprendedores tienen un acceso insuficiente al capital y por eso fracasan”, reiteró.

Para solucionar esto, García-Escartín y su grupo diseñaron un modelo para que estas compañías tengan dinero en el corto plazo y las personas físicas que participen reciban un rendimiento, todo basado en el factoraje.

Esto significa que una persona puede crear una cuenta en FINV e invertir desde mil pesos, recursos que serán usados para comprar facturas que pueden ser de una misma empresa o varias y, al final de un tiempo determinado, recibir un rendimiento.

Para que esto funcione, la startup ya tiene identificadas 600 empresas grandes que trabajan con proveedores a quienes suelen pagarle las facturas 90 o hasta 180 días después, con este modelo esas empresas recibirán el dinero de la venta casi de inmediato y la compañía mayor pagará a FINV en el tiempo establecido.

FINV lleva cerca de un mes en México y, en ese lapso, ha otorgado un  millón de pesos en créditos de factoraje a proveedores.